El Betis dice adiós a la Youth League de manera injusta (5-3)

Imagen del penalti que convirtió Idrissiu
Imagen del penalti que convirtió Idrissiu. @Inter
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Demasiado cruel (5-3). Se esfumó el sueño de la Youth League. El juvenil A del Real Betis cayó con honor en los octavos de final de la competición frente a un Inter de Milán que llevó al límite la efectividad para acabar con las aspiraciones del conjunto que dirige Javier Barrero. Un doblete de Rodrigo Marina llegó a poner en ventaja a los verdiblancos y justo cuando más cerca estaba el 2-4, que habría dado la sentencia a la eliminatoria, los italianos aprovecharon dos desconexiones defensivas de los verdiblancos -igual que en la primera mitad- para acabar doblegar a los hispalenses.

Cualquiera que vea el resultado pensará que el Inter fue terriblemente superior, pero nada más lejos de la realidad, lo cierto es que ni siquiera mereció empatar el Real Betis, que durante todo el partido fue ampliamente mejor que el rival, pero en el fútbol manda la eficacia y al más puro Calcio italiano el Inter de Milán hizo valer su eficiencia goleadora. Porque los locales apenas tuvieron seis acercamientos a portería, muchos menos que los del rival, pero en esto del fútbol manda el gol. Seis disparos, cinco goles.

El Betis, en un alarde de valentía, llegó a ponerse en ventaja gracias al sensacional libre directo de Morante y los dos goles de Rodrigo Marina, pichichi de la competición con diez goles en seis compromisos, pero ni siquiera marcando tres de visita fue suficiente. Dos desconexiones defensivas en los primeros cinco minutos de partido y otras tantas en la segunda mitad. Fueron esas la 'única mácula' de los verdiblancos. Un partido inmaculado en el plano ofensivo pero insuficiente para volver a Sevilla con el pase a los cuartos de final.

Rodrigo Marina tuvo en su cabeza la posibilidad de empatar a cuatro y llevar el partido a los penaltis, pero el guardameta del Inter de Milán firmó una estirada memorable para amarrar el triunfo. Ya en los compases finales los italianos supieron aprovechar la desesperación del Real Betis, demasiado cansado e impotente, que terminó el partido incluso con inferioridad numérica tras la expulsión en el descuento de Emmanuel. Ahí llegaría el quinto y definitivo, gracias al gol de libre directo de Di Marello. El pasado curso fue el Bayern de Múnich su verdugo, en dieciseisavos de final. Hoy hizo lo propio el Inter en los octavos. ¿Habrá reválida el año que viene?

Rodrigo Marina celebra uno de sus goles ante el Inter