Arbeloa protege a Rodrygo, elogia a Fran García y se rinde al talento de Brahim y Mastantuono
Señala el enorme potencial y proyección de sus jugadores
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Álvaro Arbeloa dejó varias pinceladas interesantes en su última comparecencia, de esas que dibujan más el vestuario que la pizarra. No habló solo de sistemas ni de rivales, sino de personas, actitudes y procesos. Entre la recuperación de Rodrygo, los elogios a Fran García y la ilusión que le generan perfiles como Brahim o Mastantuono, el técnico dejó claro que su discurso gira tanto en lo futbolístico como en lo humano.
Rodrygo y la importancia de recuperar más que a un jugador
El nombre que más interés generó fue el de Rodrygo. Arbeloa no se limitó a explicar su situación física, sino que puso el acento en el paso que dio el jugador fuera del campo tras ser expulsado ante el Benfica. Para el técnico, el comunicado de arrepentimiento tiene valor real dentro del grupo.
“Él ya mostró un comunicado de arrepentimiento. Sabe que se equivocó y a partir de ahí recuperarle cuanto antes y en las mejores condiciones posibles para que nos pueda ayudar como él sabe hacerlo”, explicó. No fue una frase lanzada al aire.
El mensaje fue claro: no se trata únicamente de que vuelva, sino de que vuelva bien. Sin prisas innecesarias, pero sin perder de vista que es un futbolista diferencial cuando está conectado. Un respaldo público que también funciona como escudo.
Fran García, Brahim y Mastantuono: actitud, talento y futuro en construcción
Si con Rodrygo habló de reconstrucción, con otros nombres el tono fue directamente de admiración. Fran García apareció como ejemplo de profesional silencioso, de esos que no siempre ocupan portadas pero sí sostienen dinámicas internas. Arbeloa no escatimó en elogios, pese a su cercana salida del Real Madrid: “Es un chico excepcional, está trabajando cada día al 100%. Es algo que como entrenador me encanta resaltar. Su actitud y mentalidad siempre es un ejemplo, representa muy bien el escudo del Real Madrid y para mí tenerle es un orgullo”.
Con Brahim, la conversación giró hacia lo táctico y creativo. El técnico lo definió como una pieza moldeable, útil en distintos escenarios: “Tiene unas capacidades para jugar por dentro, entre líneas, asociarse… Es un chico con un gran talento y depende de lo que te pida el partido”. Una frase que refleja que no lo ve como un recurso puntual, sino como una herramienta adaptable.
Y luego apareció el nombre que suena a futuro: Franco Mastantuono. Arbeloa habló de él con una mezcla de prudencia e ilusión, consciente de su juventud pero sin ocultar lo que ve en los entrenamientos: “Es un chico que ha llegado muy joven al Real Madrid, con muchísimo potencial… tiene potencia, conducción, trabajo, pone intensidad al juego. Llegar al Madrid no es fácil, pero uno puede ver enseguida las capacidades que tiene”.
Más que una lista de respuestas, la comparecencia dejó una idea de fondo: Arbeloa no solo evalúa rendimiento, también construye confianza. Entre proteger a los que caen y señalar a los que empujan, dibuja un vestuario donde la actitud pesa casi tanto como el talento.
