Paco Jémez compara el lío del Rayo en Vallecas con el Atlético y el Vicente Calderón: "Ahora está encantada"
El ahora asistente en el West Ham habla de la polémica rayista
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MadridEn los últimos meses, el Rayo Vallecano es más noticia por todo lo que rodea a su estadio que por su buen hacer en la UEFA Conference League. La temporada liguera no está siendo nada sencilla, ni en lo deportivo ni en lo institucional, y la brecha social cada vez es mayor. Los propios jugadores de la franja ya se quejan públicamente del estado de Vallecas. Desde la distancia, Paco Jémez trata de poner cordura al asunto.
El flamante asistente del West Ham quedó marcado para siempre por el banquillo del Estadio de Vallecas. Allí, el técnico canario defendió los intereses del Rayo en un total de más de 200 encuentros oficiales repartidos entre sus dos etapas.
Una voz autorizada que no ha dudado en pronunciarse sobre el tema estrella. Paco Jémez reconoce que no es una situación sencilla y para explicar su postura utiliza como ejemplo al Atlético de Madrid y al antiguo Vicente Calderón.
Paco Jémez y el ejemplo del Vicente Calderón para Vallecas
El entrenador compareció ante los micrófonos de Radio MARCA. Allí, Jémez su puso en el lado del aficionado y entendió que el valor emocional pesa mucho en situaciones como las que debe afrontar el club madrileño. El preparador canario no oculta todo lo que significa Vallecas para su barrio: "Yo entiendo que la gente no se quiera ir de Vallecas, por lo que representa ese estadio".
No obstante, Jémez no negó la mayor. Jugadores y directivos saben que se deben mejorar las instalaciones para competir como merece el más alto nivel. El entrenador también lo cree así: "Si queremos un Rayo que crezca, que pueda meter más gente y competir mejor, necesita otro sitio".
Por último, y con vistas a calmar las aguas, Jémez puso el claro ejemplo del Atlético de Madrid. Su hinchada era reacia a abandonar su estadio para marcharse al Metropolitano. Una sensación que el entrenador, ahora en la Premier League, siente que cambia con el tiempo: "La gente no se quería ir y ahora está encantada".
