Sin porterías a cero, el Athletic se diluye con una sangría defensiva constante

Robert Navarro y Paredes activan la alarma en el Athletic: "Tenemos que juntarnos y apretar el culo"
La lluvia de goles que encaja el equipo de Ernesto Valverde es insostenible ante su poco acierto rematador
Cuando Oihan Sancet perdió el balón en el centro del campo del Ramón Sánchez-Pizjuán, aunque él pidió una falta en las proximidades del colegiado Hernández Maeso, llamó la atención como el futbolista navarro se quedó tirado en el suelo, propiciando la contra del Sevilla FC, que acabó anotando el empate; todo cuando al Athletic Club se había adelantado en el marcador tan solo dos minutos antes. Se perdió el balón demasiado fácil, la transición andaluza no se supo tapar y tampoco a Peque, demasiado solo para batir a un Unai Simón que se desespera porque el equipo no termina de dejar una sola portería a cero.
Y es que las cosas en el Athletic de Ernesto Valverde, sobre todo, si nos preocupamos por LALIGA, que es “la competición que te da de comer y te dice dónde estás”, se están poniendo realmente calientes y complicadas. De hecho, ya ha encajado más goles en 21 jornadas que en las 38 de la anterior campaña.
Como dijo el presidente Jon Uriarte Uranga (que ayer lunes acudió a Lezama a dar respaldo) en DAZN poco antes de comenzar el encuentro en la capital andaluza… “Si no ganamos partidos nos vamos a meter en un lío”. Muy bien, pues parece que ese lío, a tenor de lo que sea atisba en Bilbao y en las redes sociales, ya está en plena ebullición, aunque aún quedan 17 partidos por jugarse.

Las cifras de goles que encaja el Athletic Club no son viables con lo poco que transforma en ataque
Pero la sangría de goles que padece un equipo terrenal, como es el Athletic, que no puede afrontar los partidos con la idea-garantía de meter fijo dos o tres goles para ganar, no conducen a buen puerto…
Desde los primeros días del mes de diciembre de 2025, en los que dejó a cero consecutivamente la anotación del PSG de Luis Enrique y del Atlético de Madrid del Cholo Simeone, el recibir muchos goles ha sido una constante de los rojiblancos. Y no es una cuestión de nombres propios, sino de todo el entramado defensivo, de ahí empezar este artículo hablando de un atacante, como es el ‘Ciervo’ de Mendillorri que vive alejado del área propia.

Desde el 12 de diciembre ante los colchoneros, al Athletic le han metido dos goles el Celta, dos el RCD Espanyol, uno más Osasuna, cinco el Barça en la Supercopa, tres la Cultural Leonesa y el RCD Mallorca, dos la Atalanta BC y dos el Sevilla FC. La única excepción en este tiempo ha sido la eliminatoria de la Copa frente al Ourense, en O Couto, que se resolvió por (0-1) en la prórroga con un gol de Mikel Jauregizar.
En resumen, como cuando Javier Clemente volvía al Athletic de bombero en situaciones complicadas, va a haber que volver a empezar con el ABC del fútbol. Dejar la portería a cero, juntar las líneas, apretar todos a una en la presión y aprovechar las ocasiones que se tengan para -aunque sea con marcadores de uno a cero- darle una vuelta rápida a una situación que comienza a enquistarse demasiado.
