Siete ultras de Boixos Nois, entre ellos 'Paco El Gordo', condenados con hasta tres años de cárcel por extorsión en una tienda de mascotas

Los siete evitarán la cárcel al aceptar penas mínimas y devolver 135.000 euros
La Policía identifica a ultras de Riazor Blues tras una quedada para enfrentarse al Frente Atlético
La Audiencia de Barcelona ha condenado a penas de hasta tres años de cárcel a siete miembros de los Casuals, una facción ultra de los Boixos Nois, los seguidores radicales del FC Barcelona, que evitarán la prisión si no reinciden, al aceptar penas mínimas por extorsión y devolver 135.000 euros a las víctimas.
En la sección segunda de la Audiencia de Barcelona, los siete acusados han reconocido este lunes los hechos de los que les acusaba la Fiscalía, que inicialmente solicitaba hasta 9 años y ocho meses de cárcel, aunque finalmente ha rebajado ostensiblemente su petición al aplicarles la atenuante muy calificada de reparación del daño, porque han consignado los 135.000 euros para devolvérselos a las víctimas.
En concreto, los dos principales acusados han sido condenados a tres años de cárcel -por dos penas de un año y medio por sendos delitos de extorsión-, frente a los nueve años y ocho meses y nueve años, respectivamente, que afrontaban inicialmente. El tribunal también les ha impuesto una prohibición de acercarse a menos de un kilómetro de las víctimas durante cuatro años.
En ambos casos, la sala ha acordado suspender la pena de cárcel, a condición de que no vuelvan a delinquir durante los próximos tres años, se confirme la devolución del dinero a las víctimas y paguen una multa de 720 euros en un plazo máximo de 18 meses.
Otros cuatro acusados, entre ellos Francisco P., uno de los líderes de los Casuals y conocido como "Paco El Gordo", que en 2025 fue condenado a seis años por homicidio, han sido sentenciados a seis meses de cárcel como coautores de un delito de receptación, una pena que también ha sido suspendida por el tribunal, al igual que asimismo quedarán sin efecto los tres meses de cárcel que ha aceptado el séptimo procesado, en su caso como cómplice de extorsión.
En el caso de Francisco P., debido a sus antecedentes, el tribunal le ha suspendido su condena a cambio de que no reincida durante los próximos tres años y que abone una multa de 360 euros.
Qué pasó con Boixos Nois, los ultras del Barcelona
Los hechos ocurrieron a mediados de octubre de 2022, cuando los dos principales acusados -junto a otras dos personas que no han podido ser identificadas- acudieron a una tienda de mascotas en Lliçà de Vall (Barcelona) donde, tras asegurar que pertenecían a los Casuals, exigieron al dueño el pago de 100.000 euros que les adeudada un socio a cambio de haberle proporcionado seguridad.
Como que la víctima les dijo que no tenía este dinero, los dos acusados le presionaron hasta que al final aceptó entregarles un coche Ferrari Testarrosa -tasado en 211.000 euros-, mediante un contrato de compraventa de 100.000 euros que no llegaron a abonar.
El Ferrari fue gestionado entonces por los condenados por receptación: primero lo ocultaron en un concesionario para esquivar las investigaciones judiciales y policiales, y posteriormente, en mayo de 2023, lo vendieron a cambio de 140.000 euros, que se repartieron entre ellos.
Al día siguiente del primer golpe, dos de los acusados volvieron al mismo local y exigieron a la víctima que les pagara 10.000 euros, que en este caso sí abonó el dinero.
Los acusados también acudieron en diciembre de 2022 a la oficina de un empresario en Vilanova i la Geltrú (Barcelona), donde exigieron el pago de 20.000 euros -que la víctima abonó en metálico- a cambio de tener protección de los "Casuals", ya que si no le amenazaron con destrozarle el local.
Una vez hecho este primer pago, uno de los acusados exigió al empresario que le abonara otros 10.000 euros por sus servicios, alegando que había solucionado el problema con los "Casuals".
Posteriormente, en enero de 2023, tres hombres -que no han podido ser identificados-, en connivencia con dos de los acusados, acudieron al local de otro empresario y se presentaron como miembros de la mafia marsellesa y le exigieron el pago de 50.000 euros.
Los tres asaltantes le instaron a llamar a alguien para negociar con ellos, momento en que otros de los acusados acudieron al lugar, dijeron ser miembros de los Casuals y simularon una negociación, aunque en este caso no obtuvieron ningún botín porque la víctima les denunció.