Miedo con la selección femenina de Irán: retenidas por oficiales del régimen en un hotel de Malasia
Los oficiales del régimen están vestidos con el uniforme de la selección
200 deportistas iraníes reclaman al COI que actúe ante las discriminaciones que sufren en su país: "El silencio se puede percibir como complicidad"
Sigue la preocupación por las jugadoras de la Selección Femenina de Irán después de la Copa de Asia. Su gesto negándose a cantar el himno del régimen islámico ha generado un gran revuelo, mientras las jugadoras podrían ser castigadas a la llegada a su país.
Obligadas a cantar el himno y hacer el saludo militar en los dos siguientes partidos, las jugadoras comenzaron a realizar gestos de socorro mientras se marchaban con su autobús. Aficionados del país intentaron frenarlo y pidieron ayuda a Australia, aunque la policía no intervino. Después de llegar a su hotel de concentración, cinco de ellas lograron escaparse y ya han logrado los visados humanitarios concedidos por el país oceánico.
Viaje a Malasia y secuestradas por oficiales del régimen
Durante unos días, las informaciones acerca de las jugadoras fueron mínimas, hasta el día en el que abandonaron Australia. Antes de subir al avión, otras futbolistas volvieron a hacer gestos de socorro en un claro llamado para lograr la protección del mundo.
Pese a ello, el avión despegó de Australia, llegando a Malasia, en dónde se encuentran retenidas en un hotel. Según las informaciones locales y de miembros activistas, las jugadoras de la selección se encuentran 'secuestradas' y bajo vigilancia de oficiales de seguridad del régimen. Estos, además, están vestidos como entrenadores y personal del equipo con la intención de pasar desapercibidos frente a los vídeos e imágenes que aparecen de ellos.
Durante su estancia en Malasia, al menos tres jugadoras habrían contactado a la policía expresando el miedo y su deseo de no regresar a Irán, en dónde podrían ser castigadas. Ni periodistas, ni activistas han logrado ponerse en contacto con las jugadoras, a las que no se les permite hablar.
