Harry Maguire, condenado a 15 meses de prisión: "Tuve miedo por mi vida"
Condena de prisión suspendida en Grecia para el central por los altercados que protagonizó en 2020
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Harry Maguire, condenado a 15 meses de prisión suspendida en Grecia. El central del Manchester United, que acaba contrato a final de temporada, ha sido condenado en Grecia por unos altercados que sucedieron hace seis años, en verano de 2020, cuando se vio involucrado en una pelea a las afueras de un bar y fue acusado de agredir, intentar sobornar y resistirse a ser detenido por las autoridades del país.
En un principio, Maguire fue condenado ese mismo año a 21 meses y diez días de prisión suspendida, pero la apelación le permitió que se repitiera el juicio, quedando la primera condena "anulada". El segundo juicio fue pospuesto en cuatro ocasiones, hasta que este miércoles un tribunal griego de la isla de Syros le ha declarado culpable de los tres cargos, lo que se traduce en una condena de 15 meses de prisión suspendida que no tendrá que cumplir si no reincide en el futuro.
Su equipo legal planea apelar la decisión, ya que el jugador siempre ha negado todos los cargos. Maguire, además, no ha estado presente en Grecia durante el juicio y, en teoría, podrá participar este miércoles en el partido ante el Newcastle, que arranca a las 21:15 horas.
La versión de Harry Maguire
Tras los hechos, que sucedieron en verano de 2020, el propio jugador dio una entrevista a la BBC en la que aseguró que no tenía que pedir disculpas porque no había hecho nada mal: "Me golpearon en las piernas, entré en pánico, pasé miedo por mi vida. Sé lo que pasó aquella noche, sé la verdad".
Según la versión que dio Maguire en su momento, se encontraba de vacaciones junto a su prometida y otros amigos cuando varios hombres empezaron a molestarles en su regreso a casa tras estar en un bar, los que les motivó a marcharse de ahí en un minibus alquilado. Tras conducir unos minutos, unos hombres les rodearon y les obligaron a salir, lo que hizo pensar al futbolista que les estaban secuestrando.
"Nos pusieron de rodillas, con nuestras manos en el aire, y nos empezaron a golpear. Me pusieron una esposa, golpeándome en las piernas y gritándome que mi carrera se había acabado. En ese momento pensé que no podían ser policías, así que traté de huir. Por eso dicen que me resistí y que les agredí, pero no hubo puñetazos. No pensaba que fueran la policía", declaró en aquella entrevista.
La policía griega, por contra, asegura que esa versión no es cierta y alega que Maguire y sus amigos insultaron y agredieron físicamente a las autoridades.
