La gran diferencia entre Arbeloa y Xabi Alonso tras su primer fracaso en el Real Madrid: dos discursos completamente distintos

Análisis de las ruedas de prensa de ambos entrenadores tras sus primeras 'grandes' derrotas en el Real Madrid
Roberto Gómez sigue culpando a Xabi Alonso de la eliminación del Real Madrid en Albacete
Álvaro Arbeloa debutó como entrenador del primer equipo del Real Madrid con una estrepitosa derrota ante el Albacete. Los blancos quedaron eliminados de la Copa del Rey en los octavos de final, la segunda ronda que disputan de la competición, y el técnico asumió toda la responsabilidad del fracaso en la comparecencia ante los medios de comunicación posterior.
El encuentro evidenció que Xabi Alonso no era el problema de la mala temporada del Real Madrid. Aunque las palabras del salmantino en el Carlos Belmonte sí demostraron claras diferencias con la forma de representar al Real Madrid y de dirigir a la plantilla que tenía el tolosarra.
La eliminación ante el Albacete supone el primer fracaso de Arbeloa como técnico blanco y echando la vista atrás, al primero de Xabi, en el 5-2 del primer derbi del curso ante el Atlético de Madrid, los discursos son muy diferentes.
Las claves del discurso de Arbeloa en Albacete
Anoche, Arbeloa dejó muy claras sus intenciones con el vestuario: insistir en la exigencia del Real Madrid, asumir la responsabilidad y proteger a los jugadores.
"En este club empatar ya es malo, una tragedia. Imagínate una derrota como esta", arrancó pronunciando AA. "Entiendo al aficionado del Real Madrid y la exigencia que nos pone. Es la de este escudo y su historia", "Este club es muy exigente, pero los grandes equipos se muestran en estos momentos" o "Si algo marca a este club son las victorias, los títulos y las vitrinas llenas" fueron otras de las expresiones que utilizó para remarcar qué implica ese club.
E incluso apeló a Florentino Pérez: "Al presidente no tengo que explicarle nada porque sabe bastante más que yo de esto con la experiencia que tiene. Lleva 25 años de presidente y muchísimos más de madridista. Sabe cuál es la historia de este club”.

Hasta en tres ocasiones se auto-inculpó del desastre visto sobre el terreno de juego. "Asumo mi responsabilidad total. Lo que pasa en el campo es responsabilidad del entrenador, de mi puesto", decía. "Soy el que ha tomado las decisiones en cuanto a la alineación, a cómo queríamos jugar, los cambios..."
Su convocatoria sorprendió, sí, porque dejó en Madrid a cuatro piezas importantes de la primera plantilla. Y tras la derrota reconoció que "volvería a hacer lo mismo. No me arrepiento".
Protección total a los jugadores
Y en lugar de señalar a los jugadores, como sí ha hecho el madridismo a través de las redes sociales, los protegió a capa y espada. "No les puedo reprochar absolutamente nada por cómo me recibieron ayer y la actitud que han tenido en el día de hoy", comentaba en una de sus intervenciones. "He visto a jugadores que han querido ganar y se han esforzado y han intentado hacer lo que les he pedido",
E incluso les mostró su agradecimiento por "la bienvenida que me han dado y el esfuerzo que han hecho hoy". Puso el acento en Vinicius, que ni mucho menos tuvo su mejor noche.
"Es positivo que después de los grandes esfuerzos de la semana pasada haya querido estar aquí y jugar todo [...]. Ha tenido la predisposición de ayudar al equipo y de echárselo a la espalda.[...] Le he visto comprometido, he visto a un Vini que es capitán", comentó sobre el '7'.

El "daño positivo", protagonista del discurso de Xabi en el Metropolitano
En cambio, a finales de septiembre, el mensaje de Xabi Alonso fue en otra línea. El tolosarra incidió más en el aprendizaje que podía suponer el 5-2 encajado para el equipo.
Habló de "daño positivo para el futuro", de que la plantilla estaba en "fase de construcción". "Seguro que vamos a aprender", "Hay que mirar hacia adelante", "Tenemos que sacar lo positivo dentro del dolor que tenemos", decía en un tono mucho más optimista.
Alonso hablaba del daño moral que causaba caer así en un derbi, pero trataba de naturalizar el fracaso. "Es fútbol y en algún momento caen las derrotas", asumía. "No estamos contentos con cómo hemos jugado hoy, pero tampoco queremos olvidar de dónde veníamos", comentaba.

El optimismo de Xabi no dio sus frutos, posiblemente por la poca ayuda que obtuvo de los jugadores. Solo el tiempo dirá si el cambio de discurso de Arbeloa va acompañado de una mejor actitud de los futbolistas. Porque si no es así, de poco -o nada- valdrá el escudo puesto por el salmantino delante del micrófono.
