El curioso saque inicial del Arsenal de Mikel Arteta en la final de la Champions

El saque inicial del Arsenal. Movistar
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El Arsenal sorprendió incluso antes de que empezara a rodar el balón. En el saque inicial de la final de la Champions League, el equipo dirigido por Mikel Arteta ejecutó una acción tan simple como reveladora: tras poner el balón en juego, uno de sus futbolistas lanzó un pelotazo altísimo hacia campo contrario para que todo el bloque adelantara metros de golpe y se instalara cerca del área rival. Una maniobra que llamó la atención de los espectadores por su aparente sencillez, pero que esconde una lectura táctica profundamente moderna.

La final enfrenta a dos de los equipos más trabajados del fútbol europeo. El Arsenal de Arteta, campeón de la Premier League y aspirante a conquistar la primera Champions de su historia, y el Paris Saint-Germain de Luis Enrique, vigente campeón continental y referencia táctica de los últimos años. Más allá de los nombres propios o de la calidad individual, el encuentro promete una batalla de detalles, de ocupación de espacios y de ventajas posicionales. Y el saque inicial fue una declaración de intenciones.

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La jugada no era casual. En un fútbol cada vez más estudiado, el saque de centro se ha convertido en una situación estratégica. Los entrenadores buscan evitar pérdidas peligrosas en zonas sensibles y aprovechar cada reinicio para colocar al equipo donde más le interesa. El Arsenal eligió saltarse cualquier fase de elaboración y enviar el balón directamente al cielo para ganar tiempo, avanzar líneas y disputar la segunda jugada cerca del área contraria. El gesto recordó a algunas acciones que también se han visto en el PSG de Luis Enrique, un técnico que no tiene reparos en romper con los convencionalismos cuando considera que una solución es eficaz.

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Y el Arsenal golpeó primero en la final

Los primeros minutos de la final estuvieron marcados por la intensidad del Arsenal y un error defensivo del PSG que le iba a costar muy caro. En un intento de despeje por parte de Marquinhos, el balón le rebotó a un jugador del Arsenal y dejó completamente solo a un Kai Havertz que no desaprovechó la oportunidad. Pese a tener muchos metros por delante, el delantero alemán condujo sin prácticamente oposición, entró en el área rival y batió casi sin ángulo la portería del PSG.

Golazo y 0-1 para el equipo de Arteta a los cinco minutos de partido. Su primera Champions, más cerca que nunca para los intereses del equipo londinense. Eso sí, la historia podría cambiar ante el vigente campeón de la competición.