El portero del Tottenham regala dos goles al Atlético y acaba sustituido a los 15 minutos
Kinsky se marchó directamente al vestuario con lágrimas en los ojos
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De locura lo visto en el Metropolitano en apenas quince minutos. El Atlético se puso con tres goles de ventaja, gracias en parte a Kinsky, el portero del Tottenham. Dos errores suyos provocaron los goles de los rojiblancos, siendo sustituido y señalado por Tudor, su entrenador. Una buena noticia para los de Simeone, con hasta ocho jugadores apercibidos para una vuelta en la que podrían estar mucho más tranquilos.
Ya en las alineaciones el nombre de Kinsky sorprendió a muchos. El portero checo llevaba sin jugar desde el pasado 29 de octubre en la copa de la liga, por lo que verle sustituir a Vicario era una de las noticias sin duda. Y en poco tiempo, su falta de minutos quedó muy demostrada.
Los errores de Kinsky para regalar dos goles al Atlético
La primera de las cantadas ocurrió en el minuto cinco. Los futbolistas de ambos equipos se resbalan en muchas de las acciones por la gran cantidad de agua de Madrid y Kinsky fue el primero en sufrirlo. En su intento de golpear el balón en largo, el portero checo se resbaló y regaló el esférico a un Lookman muy atento.
El nigeriano filtró para Marcos Llorente, quién no falló y abrió el marcador. Pero no todo iban a ser errores del guardameta. El segundo llegó después de otro resbalón, esta vez de Van de Ben, quien perdió la pelota siendo último hombre y dejó sólo a Griezmann. El francés, que está en un gran momento de forma, anotó el segundo que abría el resultado.
Pero si Kinsky ya había escrito su nombre en el partido, lo quiso hacer mucho más con otra cantada que dejó a todo el Metropolitano entre risas. El portero recibió un pase minutos después y, otra vez, en su intento de golpear, falló de nuevo. Un error que dejó a Julián Álvarez para empujar la pelota sin portero y colocando el tercero de los suyos.
Unos errores que acabaron con la paciencia de Tudor, que tomó una de las decisiones más drásticas que se recuerdan. Apenas con quince minutos de juego, el técnico del Tottenham decidió sentar a Kinsky, dando entrada a Vicario. El checo se marchó entre lágrimas, directamente al vestuario y siendo uno de los nombres propios de esta Champions League.
