El aficionado del Real Madrid expulsado por el saludo nazi se defiende: "Tengo dos negros adoptados y me visto de mujer"
Este fan madridista ha colgado un vídeo en el que da explicaciones
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El aficionado del Real Madrid expulsado por hacer el saludo nazi en la grada de animación durante el partido entre el Real Madrid y el Benfica se defiende de las acusaciones. Este aficionado, onubense, afirma que no se trataba de un un gesto con simbología política, sino un saludo normal, no relacionado con el nazismo. Del mismo modo, defiende que se le ha juzgado mal.
Si bien es cierto que el vídeo de las explicaciones, compartido por @EsDiario_com, se podría comentar, es mejor que cada uno lea y escuche las palabras de este aficionado del Real Madrid y saque sus propias conclusiones. A continuación, sus palabras:
Sus explicaciones comienzan así: "Yo normalmente, cuando voy al fútbol, a veces hago así, otras veces hago así; otro día me meto la mano en los huevos, otro día me la meto en el culo… Casualidad que hice así dos veces gritando '¡Hala Madrid!' y ya está: mi entierro y mi corona ya están encargadas", explica.
"Me está llegando de todo. Pero estoy bastante tranquilo, porque mi conciencia la tengo tranquila. Es un gesto que puede pasar, pero de ahí a meterme en el saco de un grupo nazi, afiliarme a un grupo nazi y decir que me corresponden hasta 60.000 euros de multa por pertenecer a un grupo… Lo siento, pero este que está aquí no se lo va a comer. No voy a dejar que esto vaya mucho más de lo que tiene que ser. Yo voy a hablar con los miembros del club; no es que el club me eche, ni mucho menos. Que ahora me echará, como es lógico, porque a ojos del mundo alguien tiene que pagar. ¿Y quién va a pagar? Este que está aquí delante vuestro.", lamenta.
En este sentido, cree que se le ha juzgado mal, y tiene razones para pensar en ello: "Con el tema de nazis, en Huelva no tengo problema porque ya me conocen. Los nazis no se juntan con negros, no se juntan con maricones, no se visten de mujer. Pues aquí está el nazi. Algo no concuerda. Tengo dos negros adoptados, el Calu y el Abdu. El que quiera, que los llame ahora mismo: tienen aquí a su Toni para lo que haga falta. Antes de nazi, yo siempre apelo al sentido común. No hay un tío al que le gusten más los maricones que a Toni. ¿Quién me casó? Un maricón, porque lo elegí yo. Maricón, sí. ¿Qué pasa? Nada", reflexiona.
En este sentido, explica que hace muchas cosas que son incompatibles con el nacionalsocialismo alemán: "Yo me visto de mujer, me pinto los labios y me voy al Rocío. Tengo seis trajes de gitana, seis. Estoy loco por llegar al Rocío y pegarme una fiesta con mis maricones, porque me encanta. A los aburridos de las redes sociales les digo que se entretengan en otras cosas. Yo hasta ayer pensaba que nazi era una marca de ginebra y quería llevar dos botellas al Rocío, pero por lo visto no es una botella de ginebra", explica.
Por último, se despide, no sin antes soltar un último chascarrillo: "Pido disculpas porque no me queda otra. No sé todavía por qué, pero pido disculpas y apechugaré con lo que venga. Que quede claro quién soy yo. El que no, que venga para Huelva. Doy permiso para que este vídeo lo mandéis donde os salga de los huevos. Me han 'proponido' echarme del club. Bueno, pues si me han 'proponido', pues me han 'proponido'. ¿Qué? ¿Que se dice propuesto? ¡Pues tríncame todo esto!", afirma, echándose mano a sus genitales. Así que nada, con esto ya te vas contento al trabajo. Nos vemos por Las Arenas, hasta luego", se despide definitivamente.
