Mercedes hace más accesible uno de los modelos más conocidos de su gama

El Clase A es el modelo más barato de la marca y uno de los mejores compactos premium
El nuevo Mercedes CLE es uno de los coches más elegantes que ha fabricado Mercedes en décadas
El Mercedes Clase A continúa siendo una de las maneras más directas de entrar en la marca alemana. No es un coche barato —su tarifa actual deja bastante clara su condición premium—, pero permite acceder a la imagen, el interior digital y buena parte de la tecnología de Mercedes sin tener que saltar a una berlina grande o a uno de sus SUV.
Actualmente, el Clase A de cinco puertas parte oficialmente de 38.972 euros y la oferta publicada baja hasta 38.125 euros. La diferencia promocional es pequeña y, en este caso, resulta especialmente importante no confundirla con una financiación agresiva: la referencia de oferta publicada no exige financiar con la marca.
El A 180 abre la puerta con etiqueta ECO
La versión A 180 MHEV utiliza un motor de gasolina de 136 CV asociado a un sistema de hibridación ligera y cambio automático DCT. Homologa 5,8 l/100 km y consigue la etiqueta ECO, algo especialmente interesante para quien vaya a utilizarlo regularmente en grandes ciudades.
No es el Clase A más rápido ni pretende serlo. Los 136 CV permiten desplazarse con soltura, viajar por autopista y realizar adelantamientos sin necesidad de entrar en el terreno de las versiones deportivas. Para un uso cotidiano resulta bastante más lógico que pagar miles de euros adicionales por potencia difícil de aprovechar.
Por encima aparece el A 200 MHEV de 163 CV, además de diferentes diésel y las variantes AMG. La gama llega hasta los 421 CV del A 45 S, demostrando hasta qué punto Mercedes utiliza una misma carrocería para cubrir perfiles completamente diferentes.
El aspecto de los Mercedes grandes en formato compacto
El frontal mantiene la gran estrella en el centro y una parrilla baja y ancha. Los faros estrechos y el capó ligeramente inclinado consiguen que parezca más ancho de lo que realmente es. Con 4,42 metros, continúa siendo perfectamente manejable en ciudad.
La trasera adopta pilotos divididos entre carrocería y portón, mientras que el techo cae suavemente sin llegar a perjudicar demasiado el espacio posterior. Los acabados AMG Line endurecen bastante la imagen, pero incluso las versiones normales conservan una presencia cuidada.
Dentro aparece uno de los elementos que ayudaron a distinguir esta generación desde su lanzamiento: las dos pantallas colocadas bajo una misma superficie. Las salidas de ventilación redondas y la iluminación ambiental aportan un aspecto más especial que el de numerosos compactos generalistas.
Un premium utilizable todos los días
El maletero ofrece entre 345 y 370 litros dependiendo de la configuración. No es una cifra espectacular, pero permite asumir perfectamente la compra semanal o el equipaje normal de una pareja.
El equipamiento de serie incluye elementos como faros LED, climatizador automático, control y limitador de velocidad y conectividad. A partir de ahí, Mercedes permite añadir numerosos extras, aunque hacerlo puede elevar rápidamente una tarifa inicialmente razonable.
Ahí conviene entender qué significa realmente que sea el Mercedes más accesible. Los 38.125 euros actuales siguen siendo mucho dinero para un compacto. Sin embargo, dentro de la propia gama permiten acceder a uno de sus modelos más conocidos con cambio automático, etiqueta ECO y una presentación que mantiene buena parte del ambiente de los Mercedes superiores.