Más bonito, económico y, para algunos, mejor que el MG4

El nuevo Kia K4 apunta a ser un éxito de ventas
El nuevo Kia EV9 es, para muchos, el coche más espectacular jamás creado por Kia
El Kia K4 llega a Europa para ocupar el espacio del Ceed con una receta muy distinta a la del MG4. Mientras el modelo de MG apuesta por la propulsión eléctrica, el Kia conserva motores de gasolina y añade alternativas electrificadas. Eso permite acercarse a su aspecto tecnológico sin asumir el precio, la recarga y los cambios de uso asociados a un eléctrico.
También ofrece una carrocería especialmente grande para tratarse de un compacto. Sus 4,44 metros de longitud y un habitáculo bien aprovechado lo sitúan cerca de coches de una categoría superior. Para quien necesite un único vehículo familiar y no disponga de cargador doméstico, el K4 puede encajar mejor que el MG4.
Una trasera que rompe con el compacto tradicional
El frontal utiliza unos faros muy finos y luces diurnas que se prolongan hacia los extremos. La parrilla queda integrada dentro de una superficie oscura y el capó presenta líneas marcadas, consiguiendo una apariencia baja sin recurrir a entradas de aire exageradas.
La parte más llamativa aparece detrás. El techo cae suavemente, los pilotos recorren casi toda la anchura y los tiradores de las puertas posteriores se esconden junto a las ventanillas. Parece más cercano a un pequeño fastback que al sustituto convencional del Ceed.
El MG4 también tiene personalidad, sobre todo por su alerón dividido y sus pilotos elaborados. El Kia resulta más elegante para quien prefiera unas formas alargadas y una trasera menos recargada. Su diseño transmite modernidad sin necesitar que la mecánica sea eléctrica.
Más espacio y menos dependencia de la recarga
El K4 europeo ofrece hasta 438 litros de maletero, una cifra superior a la capacidad del MG4. Las plazas posteriores también destacan por el espacio para las piernas, ayudadas por una carrocería larga y una distancia entre ejes generosa.
El salpicadero combina dos pantallas de 12,3 pulgadas con otra superficie destinada a la climatización. Kia mantiene además controles directos para varias funciones habituales, evitando que cada ajuste dependa de navegar por el sistema multimedia. Según acabado, puede incorporar asientos ventilados, cámara periférica y asistentes avanzados de circulación.
La gama europea parte de un motor 1.0 T-GDi de 115 CV, disponible también con hibridación ligera y cambio automático. Por encima aparecen variantes 1.6 T-GDi de 150 y 180 CV. La llegada de un híbrido completo ampliará posteriormente la oferta, aunque su disponibilidad y precio concretos dependerán de cada mercado.
Una compra más convencional, pero también más sencilla
El MG4 mantiene ventajas claras cuando se puede cargar en casa: circula sin emisiones locales, responde con suavidad y sus versiones de propulsión trasera resultan agradables de conducir. Las ayudas públicas también pueden reducir mucho su precio final.
El K4 responde con una compra menos condicionada. No obliga a instalar un cargador, permite repostar en cualquier viaje y ofrece una garantía de siete años o 150.000 kilómetros conforme a las condiciones de Kia. Su maletero mayor también pesa en una utilización familiar.
Para algunos conductores, esa sencillez convierte al Kia en una propuesta mejor. Es amplio, entra por los ojos y puede costar menos que un eléctrico equivalente sin depender de subvenciones. El MG4 representa una transición completa hacia la batería; el K4 ofrece una forma más gradual y práctica de estrenar un compacto moderno.