Volvo tiene un nuevo modelo que, para la mayoría, es el más bonito de la historia reciente de la marca

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Volvo lleva años construyendo algunos de los coches más elegantes del mercado sin recurrir a diseños especialmente llamativos. El nuevo ES90 lleva esa filosofía un paso más allá. La gran berlina eléctrica combina una carrocería de cinco metros con unas proporciones muy limpias, una aerodinámica especialmente trabajada y un interior minimalista que representa probablemente la interpretación más sofisticada del diseño escandinavo actual.

Hay tres argumentos para colocarlo entre los Volvo más bonitos de los últimos años: sus proporciones, la sencillez con la que resuelve una carrocería enorme y una trasera que consigue diferenciarlo de prácticamente cualquier otra berlina eléctrica.

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Cinco metros que no parecen cinco metros

El ES90 mide exactamente cinco metros de longitud y 1,94 metros de anchura. Son dimensiones propias de una gran berlina de representación, pero Volvo ha conseguido evitar la pesadez visual habitual en coches de este tamaño.

Buena parte del mérito está en el perfil. La distancia entre ejes alcanza los 3,10 metros y los voladizos quedan relativamente contenidos, mientras que el techo desciende progresivamente hacia una trasera de estilo fastback. Las manillas enrasadas y la ausencia de adornos innecesarios mantienen limpias las superficies laterales.

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El frontal sigue la línea de los últimos eléctricos de Volvo. No hay una parrilla tradicional, porque no hace falta refrigerar un gran motor térmico. En su lugar aparece una superficie cerrada del color de la carrocería acompañada por una evolución de los característicos faros con forma de martillo de Thor.

La trasera es todavía más especial. Volvo recupera su histórica iluminación vertical, pero la divide entre los pilotos principales y unos elementos situados junto a la luneta. Es una referencia clara a familiares y berlinas históricas de la marca sin convertir el ES90 en un diseño retro.

Un interior igual de limpio

La misma filosofía continúa dentro. Una pantalla central vertical de 14,5 pulgadas concentra buena parte de las funciones, acompañada por una instrumentación digital de 9 pulgadas y un sistema de proyección de información sobre el parabrisas.

Volvo apuesta además por materiales y colores alejados del lujo tradicional. Dependiendo del acabado puede incorporar tapicerías Nordico, elementos decorativos de madera y un techo panorámico electrocrómico.

El tamaño también tiene una consecuencia práctica. Hay 899 milímetros de espacio para las piernas detrás y el maletero ofrece hasta 464 litros, a los que se añaden otros 27 litros bajo el capó delantero.

Hasta 702 kilómetros de autonomía

El diseño no es el único salto adelante. El ES90 utiliza una arquitectura eléctrica de 800 voltios y la gama española incluye diferentes configuraciones.

La versión Single Motor Extended Range parte de 71.250 euros y alcanza hasta 664 kilómetros WLTP. Por encima aparecen los Twin Motor, con batería de 106 kWh y hasta 702 kilómetros homologados.

El Twin Motor desarrolla 456 CV, mientras que el Twin Motor Performance alcanza nada menos que 680 CV y acelera de 0 a 100 km/h en cuatro segundos. Con un cargador rápido adecuado, Volvo anuncia aproximadamente 22 minutos para pasar del 10 al 80 %.

El ES90 demuestra así que una gran berlina eléctrica no necesita parecer agresiva para tener presencia. Sus proporciones, la iluminación y la limpieza de las superficies recuperan la mejor tradición de Volvo con un lenguaje completamente moderno. Y precisamente por eso tiene argumentos de sobra para ser considerado el Volvo más bonito de su historia reciente.