El Mazda más bonito de la historia de la marca es de 2025

El nuevo CX-5 representa muy bien la filosofía de la marca japonesa
Mazda ajusta el precio del Mazda3, uno de los compactos con mejor equilibrio entre diseño y comportamiento
Mazda presentó en julio de 2025 la tercera generación del CX-5 y decidió no romper con una fórmula que ya funcionaba. En lugar de transformar su SUV más vendido en otro coche completamente distinto, refinó sus proporciones, simplificó las superficies y llevó el lenguaje Kodo hacia una interpretación más madura.
El resultado tiene argumentos para convertirse en uno de los Mazda más bonitos de su historia. Especialmente porque consigue algo complicado en un SUV familiar: transmitir elegancia sin perder robustez y crecer en tamaño sin parecer más pesado.
Una evolución que mejora las proporciones
La tercera generación conserva inmediatamente la identidad del CX-5. El largo capó, la parrilla frontal y la posición retrasada del habitáculo continúan siendo elementos fundamentales.
Sin embargo, el coche ha crecido. La distancia entre ejes aumenta 11,5 centímetros respecto al anterior y la carrocería gana también anchura y altura. Eso proporciona una presencia más asentada sobre el asfalto.
Mazda ha trabajado especialmente las superficies laterales. El lenguaje Kodo lleva años reduciendo progresivamente la cantidad de líneas decorativas y el nuevo CX-5 continúa esa dirección. La chapa utiliza volúmenes y reflejos para generar movimiento sin necesidad de llenar las puertas de nervaduras.
El frontal también evoluciona. Los grupos ópticos son más afilados y la parrilla queda mejor integrada dentro del volumen general. La sensación es la de un coche más ancho y sofisticado.
Más bonito, pero también mucho más práctico
La mejora estética viene acompañada por un salto importante en habitabilidad. La mayor distancia entre ejes deja más espacio para las piernas detrás y Mazda ha ensanchado aproximadamente siete centímetros la apertura de las puertas posteriores. Es un detalle especialmente útil para instalar sillas infantiles o acceder a las plazas traseras.
El maletero alcanza 583 litros y puede crecer hasta aproximadamente 2.019 litros con los respaldos abatidos. La segunda fila está dividida en proporción 40:20:40, permitiendo adaptar mejor el espacio a pasajeros y objetos largos. Esto convierte al nuevo CX-5 en un SUV claramente más familiar que su predecesor sin sacrificar el diseño.
Un motor de 2,5 litros con etiqueta ECO
La gama europea arranca con un motor e-Skyactiv G de gasolina de 2,5 litros asociado a un sistema de hibridación ligera. Desarrolla alrededor de 141 CV y puede combinarse con tracción delantera o total. La electrificación ligera permite obtener la etiqueta ECO en España y suaviza el funcionamiento en determinadas fases de conducción.
Mazda ha preferido mantener una cilindrada relativamente grande frente a la tendencia de utilizar pequeños motores turbo. La prioridad está en conseguir una respuesta progresiva y un funcionamiento suave.
La tecnología interior también da un salto adelante. Dependiendo del acabado puede incorporar una gran pantalla central y servicios de Google integrados, mientras que la marca mantiene su atención tradicional por la ergonomía y la calidad percibida.
Mazda ha fabricado automóviles extraordinariamente bonitos, desde el RX-7 hasta diferentes generaciones del MX-5. El nuevo CX-5 juega en una categoría completamente distinta, pero consigue aplicar esa misma obsesión por las proporciones a un SUV familiar.
Eso es precisamente lo que hace especial su diseño. No necesita parecer un cupé ni sacrificar espacio para resultar atractivo. Es más grande, más práctico y, al mismo tiempo, más limpio visualmente que antes. Una evolución suficientemente profunda para convertirlo en uno de los diseños más logrados de Mazda.