Compacto, etiqueta ECO y una rebaja que lo hace muy interesante, así es el Renault que planta cara a los SUV

El clásico compacto de Renault, pero con la tecnología del futuro
El icono de Renault que, para muchos, es el menos bonito
Los SUV dominan el mercado, pero no todos los conductores necesitan una carrocería alta. Renault propone una alternativa eléctrica, compacta y práctica. El Mégane E-Tech combina un tamaño manejable con 440 litros de maletero, ampliables hasta 1.332. Además, ofrece un comportamiento más cercano al de un turismo convencional y dinámico. Sus rivales: Opel Astra, Nissan Leaf o Volkswagen ID.3,
Su tarifa de catálogo supera los 39.000 euros, pero Renault lo anuncia desde 34.574 euros al contado o 31.439 euros financiando. A esas cantidades todavía pueden descontarse las ayudas disponibles del Plan Auto+. La rebaja lo acerca a numerosos SUV de combustión y mejora su posición frente al Volkswagen ID.3.

220 CV de potencia y casi 470 km de autonomía para empezar
La versión promocionada utiliza un motor eléctrico de 220 CV y 300 Nm. Acelera de 0 a 100 km/h en 7,4 segundos y alcanza 150 km/h. Su respuesta inmediata facilita adelantamientos e incorporaciones. El centro de gravedad bajo también favorece un comportamiento estable, preciso y agradable en carreteras con curvas.
La batería permite homologar hasta 468 kilómetros de autonomía WLTP. Es una cifra suficiente para afrontar desplazamientos diarios y viajes ocasionales. La navegación puede localizar cargadores y preparar una ruta adaptada a la energía disponible. Al tratarse de un eléctrico, recibe la etiqueta CERO de la DGT, no la ECO.
Un equipamiento muy tecnológico a la altura de los más premium
La gama se divide entre Techno y Esprit Alpine. El primero incluye pantalla openR link de nueve pulgadas, navegador y replicación del teléfono. Añade cuadro digital, dos conexiones USB-C, tarjeta manos libres y climatizador automático bizona. También incorpora iluminación ambiental, tapicería reciclada y volante regulable revestido en material sintético.

El equipamiento práctico incluye cámara posterior, sensores traseros y regulador de velocidad adaptativo. Hay faros LED, encendido automático, sensor de lluvia y retrovisores eléctricos calefactables. Las llantas de aleación de 18 pulgadas completan la dotación. Además, la banqueta posterior se divide para adaptar el maletero a objetos voluminosos.
La seguridad reúne frenada de emergencia para peatones, ciclistas e intersecciones. Incorpora mantenimiento de carril, reconocimiento de señales, alerta de distancia y detector de fatiga.