El nuevo Mazda CX-30 es el SUV japonés más elegante de su categoría y deja en evidencia a rivales alemanes más caros

Además, está de oferta y lo puedes tener por menos de 150 euros al mes
El nuevo Mazda es, para muchos, la mayor maravilla de la marca
El Mazda CX-30 no necesita aparentar lo que no es. No lleva un emblema alemán ni busca copiar a un modelo premium. Transmite elegancia, calidad y personalidad. Su diseño marca diferencias. También su capó largo y la carrocería de superficies suaves, capaces de cambiar de aspecto según incide la luz.
Lo interesante aparece al conocer su precio. Sobre catálogo cuesta 30.086 euros, pero Mazda lo anuncia por 27.170 euros al contado. Financiado baja a 25.770 euros. La operación contempla 36 mensualidades de 149 euros, una entrada de 6.820,79 euros y una cuota de 16.958,03 euros. Conviene revisar las condiciones.

Así es el Mazda CX-30 en oferta
Por ese dinero se obtiene un motor e-Skyactiv-G 2.5 MHEV. Desarrolla 140 CV y 238 Nm de par. Utiliza un cambio manual de seis velocidades y tracción delantera. El sistema Mazda M Hybrid de 24 voltios reduce el consumo y permite acceder a la etiqueta ECO de la DGT.
No es un SUV rápido, pero no lo pretende. Acelera de 0 a 100 km/h en 9,7 segundos y alcanza 194 km/h. Homologa un consumo de 6 litros cada 100 kilómetros. Su punto fuerte está en el tacto de conducción, más natural y preciso que en muchas alternativas de planteamiento.
Fiabilidad japonesa y equipamiento de nivel premium
El acabado Prime-Line no parece una oferta básica. Incluye faros LED, llantas de 16 pulgadas y retrovisores calefactados. Dentro aparecen la pantalla Mazda Connect de 10,25 pulgadas, Alexa y conectividad para Android Auto y Apple CarPlay. Añade control de crucero adaptativo, sensor trasero y seis altavoces.

La practicidad llega. Mide 4,40 metros, por lo que sigue siendo sencillo de utilizar en ciudad. Su batalla de 2,66 metros permite acomodar a cuatro adultos. El maletero cubica 430 litros y puede crecer hasta 1.406 litros abatiendo los respaldos. Cifras suficientes para cumplir como coche familiar.
El Toyota C-HR y el Kia Niro son sus rivales. Sin embargo, el Mazda plantea una experiencia diferente. Tiene menos artificios. Ofrece una presentación más sobria y una conducción cuidada. Frente a SUV alemanes más caros, el CX-30 demuestra que la elegancia no depende del precio ni del logotipo.