Más sofisticado y, para muchos, más bonito que el Honda CR-V; un SUV familiar que sorprende

Honda CR-V
Honda. Honda
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El mercado de los SUV familiares ofrece hoy una enorme variedad de opciones, pero pocas consiguen combinar diseño, calidad, confort y placer de conducción como el Mazda CX-60. La firma japonesa ha apostado por una receta diferente a la de la mayoría de sus rivales, alejándose de la búsqueda del volumen para centrarse en ofrecer un producto con un aire claramente premium. El resultado es un SUV que muchos consideran una alternativa más elegante y sofisticada que modelos tan populares como el Honda CR-V, sin disparar su precio hasta el nivel de las marcas alemanas de lujo.

Desde el primer vistazo queda claro que el CX-60 no pretende pasar desapercibido. Su diseño sigue la filosofía estética de Mazda, con líneas limpias, una gran parrilla frontal y una silueta musculosa que transmite dinamismo incluso cuando está parado. Es un vehículo que apuesta por la elegancia antes que por la agresividad, una decisión que le permite mantener una imagen atractiva con el paso de los años.

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Un interior pensado para viajar con el máximo confort

Si el exterior llama la atención, el habitáculo termina de convencer. Mazda ha cuidado especialmente la calidad de los materiales y los acabados, ofreciendo superficies agradables al tacto, ajustes muy precisos y una presentación que recuerda más a la de un modelo premium que a la de un SUV generalista.

La posición de conducción es uno de sus grandes puntos fuertes. Todo está orientado hacia el conductor y los mandos se encuentran donde se esperan, facilitando un uso intuitivo sin necesidad de apartar demasiado la vista de la carretera. La instrumentación digital y el sistema multimedia aportan el toque tecnológico necesario, mientras que el amplio equipamiento disponible incluye numerosos asistentes a la conducción, sistemas de seguridad y elementos de confort.

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Las plazas traseras ofrecen un espacio generoso para que cuatro o cinco adultos puedan viajar con comodidad, mientras que el maletero proporciona una capacidad suficiente para transportar el equipaje de toda la familia, un carrito infantil o el material necesario para unas vacaciones.

Una conducción diferente dentro del segmento

Uno de los aspectos que más distingue al Mazda CX-60 es su comportamiento dinámico. Frente a otros SUV que priorizan exclusivamente el confort, Mazda ha logrado un equilibrio muy interesante entre comodidad y precisión. La dirección transmite confianza, el chasis responde con solidez y el coche ofrece una sensación de control poco habitual en un vehículo de estas dimensiones.

La gama mecánica también resulta diferente a la de muchos competidores. Está disponible con versiones híbridas enchufables de gran potencia y con motores diésel de seis cilindros apoyados por tecnología microhíbrida, una combinación poco frecuente que permite elegir entre eficiencia, prestaciones o una mezcla de ambas.

Además, el nivel de insonorización contribuye a crear una experiencia de viaje muy agradable, especialmente en autopista, donde el CX-60 demuestra ser un excelente devorador de kilómetros.

Con las promociones actuales, este SUV japonés se convierte en una alternativa especialmente interesante para quienes buscan un vehículo amplio, cómodo y con una calidad de construcción superior a la media. Su diseño elegante, su refinado interior y una conducción que transmite sensaciones poco habituales en el segmento hacen del Mazda CX-60 una opción capaz de competir con modelos mucho más caros y de convencer a quienes desean un SUV familiar con personalidad propia.