BMW tiene el que, para muchos, es el coche más bonito para solteros

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Hay coches que se compran por necesidad. Y hay coches que se compran por pasión. El BMW Z4 pertenece al segundo grupo. No está pensado para familias numerosas ni para quienes buscan el mayor maletero posible. Su objetivo es otro. Ofrecer sensaciones. Disfrutar de cada kilómetro. Y hacerlo con una imagen capaz de girar cabezas allí por donde pasa.

En una época dominada por los SUV, resulta refrescante encontrar modelos que siguen apostando por el placer de conducir. El Z4 es uno de los pocos roadster que sobreviven en el mercado. Un coche bajo, deportivo y elegante. Un modelo que muchos consideran el BMW más atractivo de toda la gama actual.

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BMW Z4

Un deportivo de los que ya (casi) no quedan

Gran parte de su encanto reside en sus proporciones. Su largo capó, la posición retrasada del habitáculo y su carrocería descapotable transmiten deportividad incluso cuando está parado. Además, conserva una filosofía clásica que cada vez es más difícil encontrar. Es un coche pensado para disfrutar de carreteras secundarias, escapadas de fin de semana y trayectos donde el destino importa menos que el propio viaje.

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El acceso a la gama está protagonizado por el sDrive20i, una versión que desarrolla 197 CV y 320 Nm de par máximo. Asociado a una transmisión automática, acelera de 0 a 100 km/h en 6,6 segundos y alcanza los 240 km/h. Una mecánica equilibrada para quienes buscan prestaciones más que suficientes sin disparar el presupuesto.

Por encima se sitúa el sDrive30i, que eleva la potencia hasta los 258 CV y mejora las prestaciones de forma notable. Sin embargo, la joya de la gama es el espectacular M40i, una versión de 340 CV y 500 Nm capaz de completar el 0 a 100 km/h en solo 4,5 segundos. Prestaciones propias de deportivos mucho más caros y radicales.

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El equipamiento está a la altura

El interior también juega un papel importante. BMW ha diseñado un habitáculo completamente orientado al conductor. Los asientos deportivos tapizados en cuero ofrecen una excelente sujeción. Todos los mandos quedan al alcance de la mano. Y la sensación general es la de estar sentado en un coche creado para disfrutar de la conducción.

La tecnología tampoco falta. El Z4 incorpora cuadro de instrumentos digital, sistema BMW Live Cockpit Professional y numerosas ayudas a la conducción. Además, puede equipar un sistema de sonido Harman Kardon para quienes buscan una experiencia todavía más exclusiva. Todo ello desde 60.050 euros, un precio elevado, sí, pero perfectamente justificable para uno de los descapotables más deseados y atractivos del mercado.

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