La alternativa al Nissan Qashqai (para quienes lo han probado, un escalón por encima) más avanzada y con un estilo sobresaliente

Un tapado que bien podría codearse con los más premium
Mariposas en el estómago con la promoción de Nissan para el Qashqai
El Nissan Qashqai sigue siendo una referencia entre los SUV compactos. Tiene una gran reputación. Además, ofrece una gama equilibrada y una buena relación entre precio y equipamiento. Sin embargo, hay conductores que buscan algo más. Más calidad, más refinamiento y más personalidad. Y es ahí donde aparece el Mazda CX-5, un modelo que muchos consideran un escalón por encima.
Mazda nunca ha sido una marca especialmente mediática. No suele liderar los rankings de ventas. Tampoco recurre a campañas agresivas. Pero quienes prueban sus coches suelen destacar algo. La sensación de estar ante un producto muy cuidado. El CX-5 es probablemente el mejor ejemplo de esa filosofía.

Elegancia y calidad premium
Su diseño sigue siendo uno de los más atractivos de la categoría. Tiene una imagen elegante. También deportiva. Y, sobre todo, diferente. Mientras muchos SUV se parecen entre sí, el modelo japonés mantiene una identidad propia. Sus 4.575 mm de largo y su batalla de 2.700 mm ayudan a crear una silueta equilibrada y con mucha presencia.
El interior también juega a su favor. Los materiales transmiten calidad. Los ajustes están muy cuidados. Y la ergonomía es excelente. Además, ofrece un maletero de 522 litros, ampliable hasta 1.638 litros. Espacio suficiente para el día a día y para viajar en familia con comodidad.
Un modelo que, además, encuentras en oferta actualmente. En la web de la marca arranca en 29.995 euros. Y lo que te llevas a cambio no te dejará indiferente.

Así es el Mazda CX-5 más económico
La versión de acceso utiliza un motor gasolina 2.0 SKYACTIV-G de cuatro cilindros. Entrega 141 CV y 238 Nm de par máximo. Está apoyado por tecnología MHEV, por lo que disfruta de la etiqueta ECO de la DGT. La transmisión es manual de seis velocidades y la tracción delantera.
Las prestaciones son correctas. Completa el 0 a 100 km/h en 10,5 segundos. Alcanza los 187 km/h. Y homologa un consumo medio cercano a los 7 litros cada 100 kilómetros. No busca impresionar con cifras espectaculares. Su objetivo es otro. Ofrecer suavidad, refinamiento y una conducción muy agradable.

También convence por equipamiento. El acabado Prime-Line incluye llantas de 19 pulgadas, faros Full LED, navegador, climatizador bizona, cámara trasera, sensores de aparcamiento delanteros y traseros, Apple CarPlay y Android Auto inalámbricos, asientos delanteros calefactados y volante calefactado.