El Toyota, considerado por muchos como el más bonito de la historia de la marca, mejora a modelos más caros

340 CV de potencia y máxima deportividad al volante
El Toyota que es, para muchos, el más bonito de la marca
El Toyota GR Supra es uno de esos deportivos que ya casi no existen. Un coche bajo, ancho y pensado para disfrutar al volante. Toyota ha mantenido viva una filosofía muy clásica. Y eso lo convierte en un modelo especial. Para muchos aficionados, además, es el Toyota más bonito jamás fabricado.
Su diseño transmite agresividad desde cualquier ángulo. El capó es larguísimo. La zaga resulta musculosa. Y la silueta recuerda a los grandes deportivos japoneses de los años noventa. Toyota también ha trabajado mucho la aerodinámica. El resultado es un coupé que llama la atención incluso frente a coches bastante más caros.

Un deportivo de los que ya no quedan
El GR Supra mide 4.379 mm de largo, 1.854 mm de ancho y apenas 1.299 mm de alto. Su batalla alcanza los 2.470 mm. Además, ofrece un maletero de 290 litros. No es un coche pensado para la practicidad. Su prioridad es otra. Toyota quiere ofrecer sensaciones puras y un comportamiento muy deportivo.
La marca japonesa anuncia el GR Supra desde 78.000 euros. Una cifra elevada, aunque sigue siendo más asequible que algunos deportivos premium europeos. Además, Toyota ofrece muchísimo equipamiento de serie. El acabado Performance incluye suspensión adaptativa, diferencial autoblocante y equipo de sonido JBL con 12 altavoces.
Bajo el capó aparece un motor gasolina turboalimentado de 340 CV y 500 Nm de par máximo. Toyota lo combina con una caja automática y una puesta a punto muy deportiva. El GR Supra acelera de 0 a 100 km/h en 4,3 segundos y alcanza una velocidad máxima de 250 km/h. El consumo homologado se sitúa en 8,1 litros cada 100 kilómetros.

Equipamiento de lujo y una versión para los más puristas
El comportamiento es una de sus grandes virtudes. Toyota ha desarrollado un chasis muy preciso. La dirección transmite muchísimo. Además, la suspensión variable adaptativa permite combinar confort y deportividad. El conductor también dispone de varios modos de conducción para adaptar el coche a cada situación.
Por encima aparece el Lightweight Evo, una versión todavía más purista. Mantiene el mismo motor de 340 CV, pero incorpora cambio manual por petición de los aficionados. Toyota escuchó a sus clientes y decidió recuperar una configuración cada vez menos habitual en este tipo de coches. Su precio sube hasta los 84.000 euros, aunque muchos consideran que merece cada euro por sensaciones, diseño y exclusividad.