El Audi más revolucionario de la historia es de 1980 y cambió el mundo del motor para siempre

Un deportivo que marcaba la diferencia con su sistema de tracción total
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El Audi Quattro no es un coche cualquiera. Es una revolución. Un antes y un después. Cambió las reglas. Y marcó el camino. Desde su llegada en 1980, nada volvió a ser igual en el mundo del motor.
Su gran secreto fue la tracción total quattro. Hasta entonces, era cosa de todoterrenos. Audi la llevó a un deportivo. Y lo hizo funcionar. Con un motor de cinco cilindros turbo y 200 CV, el resultado fue espectacular. Más tracción. Más control. Más velocidad.

El Audi Quattro tiene sus orígenes en el Volkswagen Iltis
La idea nació antes. En 1976, durante pruebas con el Volkswagen Iltis. Sus capacidades en nieve y tierra sorprendieron. Los ingenieros lo vieron claro. Llevar esa tecnología a un coche deportivo. Así comenzó el proyecto. Y así nació el Quattro.
En competición, arrasó. Debutó en 1981. Y pronto dominó. En 1982, Audi ganó el mundial de constructores. En 1983, el de pilotos con Hannu Mikkola. Y en 1984, repitió con Stig Blomqvist. La tracción total era imbatible.
La tracción total, su seña de identidad
El contexto también ayudó. Era la era del Grupo B. Coches extremos. Más de 500 CV. Rivales como el Lancia Delta S4 o el Peugeot 205 T16. Pero el Audi tenía ventaja. Su tracción.
Además, evolucionó con los años. De 1980 a 1987, mantuvo el motor 2.1 de 200 CV. Luego llegó el 2.2 litros. Y más tarde versiones de 220 CV. Siempre con la misma base. Tracción total permanente. Su seña de identidad.

El Grupo B terminó en 1986. Por seguridad. Demasiado rápido. Demasiado peligroso. Audi se retiró. Pero el mito ya estaba creado. El Quattro había cambiado la competición. Y también la industria.
Su impacto fue enorme. Audi extendió la tracción quattro a toda su gama. Hoy millones de coches la utilizan. Desde deportivos hasta SUV. Todo empezó aquí. En este modelo.
El Audi Quattro es historia viva. Un coche que transformó el automovilismo. Y también la forma de entender la conducción. Innovación, rendimiento y tecnología. Todo en uno. Por eso es el más revolucionario.