Muchos coinciden: este Toyota es uno de los más bonitos que ha hecho la marca

Toyota Mirai
Toyota. Toyota
Compartir

El Toyota Mirai es, para muchos conductores y amantes del motor, uno de los modelos más atractivos que ha desarrollado Toyota en su historia reciente. No es ningún secreto que la firma japonesa ha estado tradicionalmente asociada a vehículos de planteamiento racional, donde la fiabilidad y la eficiencia han prevalecido sobre la vertiente emocional. Sin embargo, con esta berlina impulsada por hidrógeno, el fabricante ha demostrado una evolución evidente en lenguaje estético.

La actual generación abandona por completo la imagen experimental de sus inicios para adoptar una silueta mucho más estilizada y proporcionada. Construido sobre una plataforma de tracción trasera, el Mirai presenta un capó largo, una línea de techo descendente y una zaga compacta que refuerzan su carácter dinámico. Las proporciones juegan un papel esencial en esa percepción de equilibrio visual.

PUEDE INTERESARTE

El frontal destaca por sus ópticas afiladas y una gran toma inferior que enfatiza la anchura del conjunto. La carrocería, de superficies limpias y tensas, combina elegancia con un punto de agresividad contenida. En el perfil, la caída tipo coupé y las llantas de gran diámetro subrayan su posicionamiento como berlina de enfoque casi premium dentro de la gama.

PUEDE INTERESARTE

En la parte posterior, una franja luminosa horizontal recorre el ancho del vehículo, aportando una firma visual reconocible. El tratamiento de volúmenes evita recargar el diseño, logrando una presencia sobria pero moderna. El resultado es un modelo que rompe con la tradición más conservadora de la marca y que ha sido ampliamente valorado por su coherencia formal.

Tecnología de hidrógeno con planteamiento premium

Más allá de la estética, el Mirai se sustenta en un sistema de pila de combustible que genera electricidad a partir del hidrógeno. Este esquema permite alimentar un motor eléctrico sin recurrir a baterías de gran tamaño como en un eléctrico convencional, produciendo únicamente vapor de agua como residuo del proceso químico. La apuesta tecnológica forma parte de la estrategia de diversificación energética del fabricante japonés.

PUEDE INTERESARTE

La disposición de los depósitos de hidrógeno bajo el piso contribuye a rebajar el centro de gravedad y a optimizar el reparto de masas. En este sentido, la arquitectura de tracción trasera no solo mejora el comportamiento dinámico, sino que también influye en la sensación de aplomo y estabilidad en carretera. La plataforma específica permite integrar todos los componentes sin penalizar el espacio interior de forma significativa.

Por otro lado, el habitáculo refuerza la percepción de modernidad. El cuadro de instrumentos digital y la pantalla central de gran formato se integran en un salpicadero de líneas horizontales, con materiales cuidados y ajustes precisos. La disposición de los mandos apuesta por la ergonomía sin caer en minimalismos extremos.

En conjunto, el Toyota Mirai representa una síntesis poco habitual entre innovación técnica y diseño atractivo. Su planteamiento demuestra que la movilidad basada en hidrógeno puede adoptar formas sofisticadas y emocionalmente sugerentes, alejadas de la estética experimental que tradicionalmente acompañaba a este tipo de desarrollos.