Volkswagen revoluciona interiores con el nuevo ID. Polo eléctrico

La marca alemana presenta una nueva generación de habitáculos que debuta con el ID. Polo, un modelo que marca el rumbo de los futuros ID.
Omoda cambia el que, para muchos, es el modelo más bonito de la marca
Escuchar al cliente, recuperar controles físicos, elevar la calidad percibida y combinar innovación digital con detalles emocionales como las pantallas retro inspiradas en el Golf original han marcado el diseño del interior del nuevo Polo. Volkswagen ha presentado el nuevo ID. Polo como el primer exponente de una profunda transformación en el diseño interior de sus vehículos eléctricos. Más que un simple lanzamiento de modelo, el ID. Polo actúa como manifiesto: una nueva arquitectura de habitáculo y cabina basada de manera sistemática en los comentarios de los clientes y pensada para mejorar la experiencia diaria de conducción.

El resultado es un interior completamente rediseñado que apuesta por la claridad visual, la calidad de los materiales y, especialmente, por un manejo intuitivo. Tras años de predominio casi exclusivo de superficies táctiles, Volkswagen recupera botones físicos para funciones clave, adopta patrones operativos familiares de la marca y refuerza la ergonomía como eje central del diseño. Este planteamiento se extenderá progresivamente a todos los futuros modelos de la familia ID. El nuevo lenguaje de diseño interior, denominado “Pure Positive”, busca generar un ambiente acogedor y optimista. Superficies tapizadas en tela en el salpicadero y las puertas, materiales agradables al tacto —con contenido reciclado— y un cuidado acabado transmiten una sensación de calidad propia de segmentos superiores. Cada elemento, desde los mandos hasta los tiradores, ha sido pensado para ofrecer una interacción clara y directa, reduciendo la carga cognitiva del conductor.
Dos grandes pantallas
La arquitectura de la cabina es marcadamente horizontal y está dominada por dos grandes pantallas alineadas en un mismo eje visual. Tras el volante se sitúa la instrumentación digital de 10,25 pulgadas, mientras que la pantalla táctil central de casi 13 pulgadas, una de las mayores de su segmento, concentra el sistema de infoentretenimiento con gráficos de alta resolución. Su ubicación permite un acceso cómodo tanto al conductor como al acompañante. Debajo, una franja integra botones independientes para la climatización y las luces de emergencia, reforzando la usabilidad.

El volante multifunción es completamente nuevo y destaca por sus campos de botones claramente estructurados. Además, Volkswagen introduce un control giratorio físico para el audio, situado entre la bandeja para el smartphone y los portavasos, que facilita el ajuste de volumen y la selección de emisoras o pistas sin desviar la atención de la carretera. El sistema ID.Light también evoluciona: la franja luminosa interactiva se extiende ahora no solo por el panel de instrumentos, sino también hasta las puertas delanteras, ampliando su función comunicativa.
En el apartado tecnológico, el ID. Polo estrena una nueva generación de software que aporta mayor confort y funciones avanzadas. Entre ellas destacan la conducción con un solo pedal, asistentes de estacionamiento mejorados y, opcionalmente, la tercera generación del Travel Assist, capaz de reconocer semáforos en rojo y señales de stop. El componente emocional llega con un guiño inesperado al pasado al incorporar pantallas retro que, con solo pulsar un botón, transforman la instrumentación digital en vistas inspiradas en el Golf I de los años 80.