Marina Rivers confiesa todo el dinero que perdió con La Velada del año
Desvela todo lo que no ha contado en los últimos tres años
La Velada del año 6 certifica los 10 combates con Illojuan vs Grefg como main event
Marina Rivers abre el cajón de los secretos de La Velada del año después de tres años para contar todos los misterios que todavía guarda de la experiencia, un mal recuerdo a pesar de la victoria con muchas anécdotas. La confesión del dinero que perdió a pesar del pago de Ibai Llanos, su sueldo, lo que gastó en entradas para amigos y la posible revancha, todas las etapas de una transición que ahora toma vida propia con un vídeo de la influencer donde lo cuenta todo al detalle.
La aparición de la mexicana Rivers de nuevo en La Velada del año 6 despierta a todos el momentazo de hace tres años en la tercera edición donde La Rivers española y la latinoamericana chocaron en el ring. La multitud de preguntas de la comunidad de Marina Rivers sobre el evento empuja a la creadora de contenido a dar todas las respuestas que no ha dado en este tiempo, desde su sensación de vacío, al rechazo del combate o el hate expedido por parte de la comunidad.
Uno de los dramas más sonados de Marina Rivers es la vivencia en los días posteriores a la victoria, y es que dice que ese día tras el combate y el siguiente fue uno de los mejores de su vida, porque vio vídeos de mucha gente disfrutando con su victoria. Pero a partir de ahí pasó el peor mes de su vida: "de repente, todo el mundo se convirtió en experto en boxeo. Empezaron a salir vídeos diciendo que no me lo merecía, que había sido una robada. Hubo gente que incluso hizo bromas en directo sobre ello. ¿Me dolió la reacción? Sí, muchísimo. No solo la reacción de ella, sino la de toda la comunidad. Honestamente, yo quería que ella ganase también, somos amigas. Pero es que la gente no es consciente de lo que cuesta llegar ahí. Los meses de sacrificio entrenando, estudiando, dejando de lado mi trabajo y mi vida... y de repente, intentan amargarme todo el logro porque consideran que no me lo merecía".
A tal llegó el punto que Rivers confiesa que no ha visto la pelea después de tres años, y explica al lugar al que le llevó el hate en internet. "Eso me generó una inseguridad brutal. Me hicieron sentir que no lo había hecho lo suficientemente bien, que fue horrible. Eran meses y meses escuchando los mismos comentarios sobre si había pagado a los jueces, sobre si era una robada. Me generó tal rechazo que fui incapaz de ver la pelea de nuevo. Me costó años poder decir con orgullo que gané la velada. De hecho, el cinturón estuvo guardado en un cajón durante años porque no quería ni verlo. El otro día lo desenvolví, y bueno, aprendes a vivir con ello, aunque te trastoca la cabecita cuando dudan de tu esfuerzo".
Rivers confiesa que no puede decir cuánto cobró de La Velada del año, pero la suma debe estar entre los 15.000 y los 20.000 euros por sus declaraciones. "Perdí muchísimo dinero en La Velada del año, perdí tanto dinero...me gasté 7.000 euros en entradas, casi la mitad. Quería invitar a todo el mundo, a 70 personas: a familiares, amigos, preparé un autobús con mi cara porque era el día para preparar con mi gente. Luego el gasto en la preparación, los fisios, y además se me cayó una campaña muy tocha por el hate de los mexicanos", dice.
De entre los detalles más significativos, Marina cuenta que lo primero que le pidió a sus amigos al bajar del ring era un cubata por todas esas fiestas perdidas en los últimos meses. Y también explica que le habría encantado que alguien de la organización le hubiese contado que su rival pelearía dos veces en la Velada del año 3 por la ausencia de última hora de Amouranth por lo que eso conlleva para el combate.
Uno de los mayores dramas de Marina Rivers era el peso, porque después de una amplia negociación con tiras y aflojas delante y detrás de las cámaras, la organización la empujó a bajar de peso para igualarse a la mexicana. Y ahí se derrumbó con el paso de los meses: "tuvimos un montón de líos con esto y al final se acordó eso: yo tenía que bajar. La cosa es que ella no tenía que subir, o sea, ella podía haber dado el peso y yo tenía que haber seguido dando menos peso para que la diferencia de onzas no fuera tan grande. Fue un poco lo que me generó a mí esta angustia", confiesa.
Marina aclara además que lo pasó muy mal con la comida, y fue algo recurrente que todavía a día de hoy le deja muy malas sensaciones: "Estuve varios meses de la preparación pasándolo muy mal con la comida, sintiéndome muy culpable, sintiéndome muy mal. Estuve las últimas semanas restringiéndome muchísimo la comida. Al final, pensad que una persona que no se siente cómoda estando tan delgada, viéndose obligada a bajar más peso estando ya delgada, todo el mundo me lo decía cuando me veía en persona y me generaban, yo lloraba", aclara.
Con respecto a lo que dejó de lado por estar en La Velada del año 3, Marina Rivers hace alusión a su carrera, a los exámenes y a las oportunidades perdidas, y dice que ha "demostrado todos los años que a mí lo que más me importa en el mundo es mi carrera, mis estudios. Yo había tenido que dejar de lado asignaturas porque no llegaba, porque el día de la velada tenía un examen que intenté explicarle al profesor que no me podía hacer un examen a la tarde y pegarme después. Él no lo entendió, no me lo repitieron, y tuve al día siguiente otro examen al que tampoco pude ir. Bueno, yo aparqué asignaturas de mi sueño, que es ser abogada, de mi carrera, de lo que más me importa, por esto. Yo perdí oportunidades de viajes increíbles, perdí un montón de cosas y yo lo perdí súper a gusto, concienciada de lo que quería hacer y por lo que estaba dejándome la piel".
Entre las confesiones más sonadas, la española Rivers confiesa que quería volver a pelear con Rivers México, de hecho incluso le hizo la propuesta a la organización de La Velada del año para la sexta edición, pero no funcionó: "Creo que a ella no le apetece y me parece completamente normal, y creo que retirarse invicta es como top", una historia cerrada desde mil espacios que ahora tiene una segunda vida con cosas que hasta ahora la influencer no habría dicho. Quién sabe si en el futuro esto tiene una relevancia mayor en años posteriores.
