El All-Star Game da con la tecla con un nuevo formato para recuperar el mejor show de la NBA

Presentación de los equipos en el All-Star Game. Cordon Press
Compartir

La 75ª edición del NBA All-Star Game, celebrada esta noche en el Ituit Dome de Inglewood, California (Estados Unidos), va a pasar a ser una de las más recordadas de los últimos años. Lo que normalmente era un partido de cuatro cuartos entre la Conferencia Este y la Conferencia Oeste, ha pasado a ser un clásico triangular entre tres equipos con jugadores luchando por un objetivo: defender su país o al resto del mundo. Lo destacable es, que nadie imaginaba que los cuatro partidos que se disputaron en la noche del All-Star Game fueran a ser la salvación a un fin de semana muy amargo.

PUEDE INTERESARTE

El nuevo formato ha sido la clave del All-Star Game

Este nuevo formato de competición viene ideado con la intención de aumentar el nivel de competitividad y el interés real de los jugadores por el partido de las estrellas. Lo que siempre ha sido un problema por sus blandas y prácticamente nulas defensas, ha pasado a ser uno de los mejores sistemas de competición posibles. Hace años se intentó cambiar la dinámica de este partido. Dejó de ser Este contra Oeste, y pasamos a ver dos capitanes, cada uno de una conferencia diferente, eligiendo a dedo a sus respectivos jugadores. Como esto no dio sus frutos, y ningún jugador le seguía poniendo interés al partido, la NBA puso un prize pool para el ganador del encuentro. Conclusión: sin grandes resultados. Como último invento, el del año pasado: dividir a los mejores jugadores en tres equipos, y sumarle otro más con los ganadores del ‘Rising Stars Challenge’ (el partido de los mejores jóvenes), para jugar unas semifinales de cuatro en busca de más competitividad, pero todo siguió igual.

El de este año parece haber sido la clave del éxito. Las estrellas seleccionadas para el partido del domingo se dividieron entre el Team USA Stars, Team USA Stripes y Team World, con partidos de 12 minutos cada uno en una fase regular donde los dos mejores pasarían a la final. El mejor formato posible para ver, donde por lo menos hubo defensas de alto nivel y canastas de lo más interesantes. Se han perdido los intentos de triples desde el centro del campo, sí, y los mates espectaculares sin oposición, pero ahora llegamos al final de cada partido con la tensión al máximo y con todo por disputar en los últimos segundos. El resultado ha sido el siguiente: de los cuatro partidos disputados, hemos visto tres canastas ganadoras sobre la bocina. La primera, de Scottie Barnes para ganar con el Team USA Stars al Team World por 37-35, en un partido que se fue a la prórroga. La segunda vino de la mano de De’Aaron Fox, quien cogió la pelota desde más allá del triple para meter un canastón sobre la bocina y darle la victoria a su equipo, el Team USA Stripes, por 42-40 frente al Team USA Stars.

PUEDE INTERESARTE

Un final de infarto con Anthony Edwards como MVP

La noche llegó con todo por decidir al último partido de la fase de grupos, el que enfrentaba al Team USA Stripes y al Team World. En caso de victoria del equipo del resto del mundo, tendríamos que haber ido a la tabla de clasificación y haber comprobado la diferencia de anotación entre los tres equipos, ya que todos ellos habrían quedado con un récord de 1-1 en partidos ganados y perdidos. Pero, el veterano y local en el día de ayer, Kawhi Leonard, lo impidió. El MVP del All-Star Game 2020 estaba jugando en su propio campo, el de Los Ángeles Clippers, y no hizo otra cosa más que meter canastas sin descanso. Anotó 31 de los 48 puntos de su equipo, donde además dejó la tercera canasta ganadora de la noche, desde el triple otra vez, para mandar al Team USA Stripes a la final contra el Team USA Stars.

La revancha entre estos dos equipos en la final del All-Star Game fue más que significante. Las jóvenes estrellas americanas vencieron a las leyendas de la NBA actual por un resultado final de 47-21. Maxey y Edwards fueron los máximos anotadores y no dieron pie a una final igual de interesante que los partidos de la ‘Round Robin’. El jugador de los Minnesota Timberwolves se llevó el MVP de la noche, y el Team USA Stars consiguió ganar el trofeo en el mejor All-Star Game de la última década.