Rootwood, puro mazmorreo y rejugabilidad encerrado en el bucle

Un plus al combate divertido con un control muy satisfactorio
Marvel Cosmic Invasion: un beat 'em up de superhéroes como los de antes
De vez en cuando aparece una propuesta muy directa que tiene muy claro a lo que aspira sin mayor pretensión. Es lo que ocurre con Rotwood, juego anunciado para Switch 2 en el Indie World y creado por Klei -reconocidos por haber desarrollado el famoso Don't Starve- y que con este nuevo proyecto que acaba de salir para Nintendo Switch en su versión 1.0 buscan añadir un nuevo género a su colección sin olvidar su sello personal.
Rotwood es un juego en el que nos creamos a nuestro personaje e iremos recorriendo distintas zonas venciendo a enemigos y superando a un jefe final. En una era donde los beat'em up brillan tras el rumbo de Absolum, este sigue un sistema muy parecido al de un roguelike de mazmorras, como The binding of Isaac, pero hace un acercamiento mucho más amable y sencillo de lo habitual.
Personalmente agradezco que Rotwood vaya más de superar niveles específicos y no de crear el típico bucle jugable de un roguelike. Los elementos que se acercan a este género van más por la aleatorización de mejoras que podremos conseguir al superar arenas de combate o que nos podemos encontrar en las siguientes áreas, ya sean más combates, tiendas o eventos sorpresa.
Este planteamiento permite que la progresión sea más orgánica y natural al tiempo que existe una rejugabilidad evidente en cada zona. Además, podremos obtener ciertos recursos completando retos concretos durante los niveles, por lo que si fallamos podremos volver a jugarlo y obtener materiales por el camino.

Luego volvemos a un campamento en el que podremos hablar con diferentes personajes, cambiar nuestro equipamiento o entrenar con las distintas armas que podremos usar, hasta e cinco tipos diferentes. Con los materiales obtenidos durante las exploraciones podremos mejorar el equipo o desbloquear mejoras pasivas como la vida máxima o el número de pociones de curación que podremos cargar. A medida que avancemos y venzamos a los grandes jefes de cada sector desbloquearemos a su vez más mejoras. También podremos obtener regalos para los compañeros, aumentando nuestra afinidad con ellos y al tiempo activando más funciones adicionales, como el propio acceso a mejorar el equipo o poder fabricar decoraciones para el campamento.
La chica está sobre todo en la gestión del equipamiento. En las tiendas que vamos a encontrar durante las incursiones podremos utilizar un recurso común para comprar nuevas armas o piezas de equipo, cada pieza tiene sus propias habilidades y pueden cambiar el funcionamiento de nuestro personaje. Ya sea por una armadura que nos permite esquivar más rápido, un casco que nos otorgue más vida máxima o unas grebas que mejoren una resistencia elemental. Las armas a su vez añaden ataques especiales específicos que pueden alterar por completo la estrategia de lucha, lo que hace que quieras conseguirlas todas e ir probando distintos ajustes.
Es bastante original el sistema de armamento. Tenemos martillos, lanzas, arcos, pelotas y cañones. Cada tipo tiene sus peculiaridades a la hora de infligir más daño. Las lanzas por ejemplo te piden que golpees con la punta para realizar un golpe enfocado más efectivo, mientras que los arcos serán más eficaces si soltamos el botón de carga de flecha justo cuando terminamos de tensar la cuerda y las pelotas orbitan más en la idea de lanzarlas y luego interceptarlas mientras caen para volver a impulsarlas contra los enemigos.
Aunque solo son cinco tipos, al funcionar cada una diferente y con las habilidades añadidas de cada arma en concreto, las posibilidades acaban siendo bastante altas una vez alcanzamos el endgame. Y en eso no tardaremos mucho, ya que otra de las ventajas de Rotwood es que la campaña ronda las 10 horas y luego entramos en un bucle infinito centrado en la progresión y retos más desafiantes, siendo aquí donde comienza la verdadera dificultad.

Es un juego que empieza siendo sencillo y va sumando poco a poco, sin llegar a hacerse pesado, muy consciente de que su objetivo es ofrecer una propuesta más relajada, y no por ello escasa de contenido. Es un juego concentrado, para echar unas partidas de vez en cuando sin exigirnos demasiado, y al mismo tiempo, capaz de ofrecernos cierto reto.
Si buscas un juego de mazmorreo, progresión de equipo y mucha rejugabilidad sin demasiadas complicaciones, Rotwood es un gran candidato, más aún gracias a su vistoso arte y divertido combate.
A simple vista, el juego engaña con su estilo artístico cartoon y desenfadado. Es mucho más permisivo y fácil de aprender que otros juegos del estilo, pero luego tiene mucha más miga de lo que parece. En vez de agobiarnos con miles de objetos, su sistema de equipamiento está más centrado en asegurarse de que cada pieza sea útil y efectiva, que aporte mucho más que una mera skin y mejores atributos.
Este enfoque centrado en la funcionalidad es el punto fuerte de Rotwood. Eso y ofrecer una buena variedad de enemigos y jefes, un control muy satisfactorio y la posibilidad de jugar en cooperativo con tres amigos más.
*Versión jugada en Switch 2
Lo mejor
- Un juego muy equilibrado en todos sus apartados, pensado para aquellos que quieran una experiencia directa y de duración menos elevada.
- Combate divertido y control muy satisfactorio, gracias sobre todo a su refinado sistema de armas y equipamiento.
- Buen sistema de progresión que da para muchas horas una vez terminada la historia principal.
Lo peor
- Historia un poco plana.
- Se habría agradecido una mayor variedad de mejoras a obtener durante los niveles y algún tipo adicional de arma.
