Denshattack!, el juego arcade de trenes haciendo backflips, es puro vértigo
Se trata de un juego vertiginoso que bebe de Jet Set Radio y Tony Hawk, pero recuerda inevitablemente a Crazy Taxi
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Creo que no me equivoco si me aventuro a vaticinar que en Undercoders, creadores de Denshattack!, son unos segueros de categoría. Y es que el nuevo título, desarrollado por este estudio ubicado en Barcelona y distribuido por FireShine Games, tiene aroma a, como poco, dos de los grandes éxitos de la Sega Dreamcast de finales de los 90. Más concretamente, este videojuego de trenes sobre raíles (claro, sobre qué iban a ir si no) tiene todo el sabor de Jet Set Radio y un retrogusto a Crazy Taxi, aunque también bebe bastante de Tony Hawk. El resultado es una experiencia arcade estimulante y muy, pero que muy vertiginosa. Llegará este año en PC, PlayStation 5 y Xbox Series, y demuestra el buen momento del panorama independiente español.
El juego muestra un respeto reverencial por Japón... y mucho colorido
Lo primero por lo que Denshattack! llama la atención es su apartado visual. Apoyado en una estética de anime apoyado en el cel-shading, con perfilado selectivo de los elementos, el juego entra por los ojos desde el minuto uno. Además, su paleta de color es muy inteligente, ya que usa colores mucho más saturados, siluetas marcadas y muchos más detalles donde quiere que tengas la atención (casi siempre, las vías por donde circulas y el propio tren, de un color amarillo chillón con pegatinas que parece el coche del Crazy Taxi). Mientras, hace uso de colores más apagados, planos y prácticamente sin gradiente, casi conceptual, sobre los entornos contextuales que menos nos importan, como la vegetación, la arena o la montaña que estemos atravesando.
Es evidente que este juego también es una carta de amor a Japón. Los entornos están recreados con mucho mimo, personalidad e identidad propios dependiendo de si estamos, por ejemplo, en un entorno urbano, pesquero o de montaña. Según comentaron los propios desarrolladores en su anuncio de la Gamescom el pasado año, le han puesto mucho empeño a los paisajes, y un especial interés al sistema ferroviario japonés. Y es que ellos mismos emprendieron un viaje por el país nipón en tren para empaparse de su cultura y riqueza ambiental. Algo que, si bien se hace evidente
la narrativa de este videojuego se desarrolla en un Japón de un futuro cercano en el que los problemas ambientales han reducido la población a núcleos urbanos separados en una especie de burbujas. Mientras se desplaza entre cada uno de esos puntos, nuestra protagonista se ve inmersa en una competición de acrobacias de trenes. Ya está. Como todo buen juego arcade, la premisa es cortita y al pie, dando paso al apartado más importante: la jugabilidad.
Denshattack! coge un poquito de aquí y de allí para hacer una mezcla explosiva
En cuanto al apartado jugable, Denshattack! recuerda a muchas cosas. Desde Sayonara Wild Hearts hasta Jet Set Radio, pasando por Crazy Taxy, Tony Hawk evidentemente, y con alguna pincelada incluso de Mario Kart. En este sentido, el juego consiste, básicamente, en encadenar trucos y filigranas a medida que avanzas, saltas, aterrizas… sin salirte de las vías. En los niveles de la demo que hemos podido probar hay momentos de cierta dificultad en los que quizá necesites morir una vez para haber visto el escenario y superar los obstáculos de segundas. Entretanto, las vías se bifurcan, hay curvas a toda velocidad en las que el vagón culea y tienes que mantenerlo, tramos de mantener el equilibrio al grindar por un tubo muy fino, correr por las paredes, baldosas de turbo, saltos típicos de skatepark… Una amplísima variedad de plataformas con las que interactuar, con alguna dificililla que te va a obligar a repetir el punto de control varias veces.
Mientras recorres las vías, tendrás que ir recogiendo unos coleccionables que están distribuidos por todo el escenario, con el incentivo de conseguirlos todos y superar el nivel con la máxima puntuación posible. Por su puesto, al tratarse de un arcade, la rejugabilidad está asegurada, teniendo la posibilidad de recoger en partidas posteriores los artefactos que no lograste recopilar o tratando de mejorar tu propia puntuación.
La sensación a los mandos es la de un juego frenético, que requiere de concentración absoluta y que no permite un solo despiste. Aquí no hay lugar para la relajación, por eso me recuerda tanto a Crazy Taxi, más allá del vagón amarillo. Porque, aunque no seas tú quien maneja la dirección del vehículo, cada segundo que quitas el ojo a la pantalla es un topetazo asegurado. Sientes que vas a máxima velocidad todo el rato, pero a la misma vez se nota mucho cada acelerón al pasar por plataformas de turbo o tras cada curva tomada “derrapando” como en el Mario Kart. También sientes la inestabilidad en los mandos cuando vas grindando por un tubo súper estrecho y tienes que mantener el equilibrio. Lo dicho, un juego de sensaciones muy al límite todo el rato. Sin embargo, se nota una fluidez en el movimiento y una optimización elevados en esta build, que nosotros hemos podido jugar a una definición de 2K y 120 frames por segundo en nuestro PC. Por cierto, en la compatibilidad con Steam Deck pone "desconocido", pero ya os confirmo yo que no solo funciona, sino que va de auténtica maravilla, a 720p y 90fps tranquilamente.
Nos hemos quedado con ganas de probar los bosses de Denshattack!
Con respecto a los trucos, pues a ver, hay dos opciones. O te conviertes en un auténtico pro, memorizando todos y cada uno de la amplia lista que hay, o mueves aleatoriamente el joystick derecho cada vez que estés en el aire. Lo suyo, evidentemente, es masterizarlo, pero si lo juegas de una manera más casual también lo admite. En esta demo no hemos tenido retos, más allá del tutorial, de repetir trucos como mecánica, ni nos hemos encontrado obstáculos que solo se puedan superar con un trick concreto. No podemos saber si eso cambiará en el juego final, ya os contaremos.
En cuanto al diseño de niveles, por momentos se pone bastante intrincado y con obstáculos colocados con toda la intención de que te choques. Los hay tanto meramente lineales, en los que tendrás que pasar cada obstáculo una vez, con un principio y un final, o circuitos cerrados donde elegirás hacia dónde ir, pudiendo pasar por tramos que ya has recorrido, recoger coleccionables olvidados y pasar por el otro camino que dejaste pendiente al elegir en una bifurcación. Los hay sobre el mar, en montañas, en el desierto o en núcleos urbanos, dando sensación de variedad, personalidad propia e independencia a cada nivel. Del mismo modo, según apareció en los tráileres en su día, también hay bosses con los que habrá que explotar una mecánica concreta para lograr vencerlos, aunque esos no hemos tenido la suerte de probarlos.
Lo mejor que podemos decir de este título es que nos ha dejado con ganas de más. En los tres niveles más una especie de “modo libre” hemos podido poner a prueba nuestra (escasa) habilidad. Hemos hecho trucos más o menos al azar, le hemos cogido el timing a las caídas en el aire y hemos aprendido (por las malas) a equilibrar el grindeo. Tenemos muchas ganas de ver qué más nos depara Denshattack! en el juego final. Se supone que no tendremos que esperar demasiado, teniéndolo disponible en este mismo 2026.

