My Hero Academia: All’s Justice – Más acción y contenido para un heroico final
Un vistazo jugable al clímax definitivo de la serie: acción 3v3 y mucho fan service
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El próximo 5 de febrero llega My Hero Academia: All’s Justice, la tercera entrega del videojuego que se encargará de cerrar la trama que ya ha concluido en la emisión televisiva del anime. Un título de lucha que encierra mucho más (hasta una especie de mundo abierto ideal para los fans de la serie) y que hemos podido probar unas cuantas horas.
My Hero Academia: All’s Justice es puro fan service bien entendido. Nada más comenzar, nos movemos por un hub principal encarnando a Izuku Midoriya, una especie de espacio central que sirve como punto de acceso a los distintos modos disponibles en el juego. No es solo un menú camuflado: hay personajes con los que toparnos, pequeños secretos, minijuegos, coleccionables y esa sensación constante de estar “dentro” del universo My Hero Academia.
Modo Historia: la batalla final
El plato fuerte del juego será, sin duda, el modo Historia. Aquí se nos propone revivir la guerra final entre héroes y villanos desde una perspectiva muy cinematográfica, con escenas que adaptan directamente el manga y el anime, utilizando modelos 3D y secuencias animadas que buscan reproducir el dramatismo del material original. En esta demo, el combate principal nos pone en la piel de Katsuki Bakugo frente a una versión rejuvenecida de All For One, y la elección no es casual: es un enfrentamiento potente, cargado de simbolismo y perfecto para mostrar músculo técnico.
A nivel visual, la sensación es clara: estamos ante el My Hero Academia más espectacular visto hasta ahora en videojuego. Los escenarios urbanos se desmoronan, los efectos de partículas llenan la pantalla y los ataques especiales tienen ese punto exagerado que uno espera de la serie. No todo es perfecto (hay animaciones algo rígidas en momentos concretos), pero como carta de presentación funciona francamente bien.
Sensaciones de combate: continuidad y evolución
Quienes hayan jugado a My Hero One’s Justice se sentirán rápidamente en casa. El sistema de combate mantiene una base muy reconocible: ataques normales, habilidades de Don, saltos, esquivas y los inevitables ataques Plus Ultra. El control es accesible, directo y agradecido desde el primer minuto, algo clave en un título que quiere atraer tanto a fans del anime como a jugadores menos habituados al género de lucha.
Ahora bien, donde All’s Justice empieza a marcar distancias es en su apuesta decidida por el combate 3v3 real. Aquí no hablamos solo de personajes de apoyo que entran a hacer un ataque puntual: podemos cambiar activamente de luchador en mitad del combate, encadenar habilidades entre compañeros y ejecutar ataques definitivos combinados que arrasan con la barra de vida del rival. Esta mecánica añade una capa táctica interesante, obligándonos a pensar cuándo cambiar de personaje, cómo gestionar los medidores y qué sinergias funcionan mejor.
Team Up Mission: explorar y sentirse un héroe
Otra de las grandes sorpresas de esta toma de contacto ha sido el modo Team Up Mission. Aquí el juego se aleja del combate puro y nos propone misiones dentro de un espacio virtual donde los alumnos de la Clase 1-A entrenan como héroes. Controlando a Midoriya, recorremos zonas abiertas de inspiración urbana, completamos objetivos principales y secundarios, luchamos contra villanos controlados por la IA y nos cruzamos con aliados que nos ofrecen desafíos opcionales.
Las misiones no se hacen eternas y ofrecen una variedad razonable: persecuciones, combates, pequeñas pruebas contrarreloj y enfrentamientos más exigentes contra enemigos conocidos. Hay incluso un ligero componente de progresión, con mejoras temporales y recompensas que incentivan completar tareas secundarias.
Salvando mucho las distancias, moverse por la ciudad utilizando habilidades como el Blackwhip recuerda, en pequeño, a la fantasía de balancearse por la ciudad como un superhéroe. No es un mundo abierto muy ambicioso pero no pretende serlo y cumple su función: reforzar la sensación de estar viviendo el día a día de un aspirante a héroe.
Hero’s Diary: pequeñas historias para los fans
El modo Hero’s Diary, integrado dentro de Character Memory, apunta claramente al público más fiel. Se trata de episodios centrados en momentos cotidianos e inéditos de los personajes de la Clase 1-A. En esta demo hemos podido jugar algunos de ellos, con resultados desiguales pero simpáticos.
Son experiencias cortas, muy narrativas, con algo de exploración, parkour y uno o dos combates. No todos los personajes brillan igual, pero el simple hecho de dar protagonismo a figuras secundarias y mostrar su “vida fuera de las grandes batallas” suma puntos. Es el tipo de contenido que no revoluciona nada, pero que muchos fans agradecerán.
Tras varias horas con esta versión de prueba, la sensación general ha sido positiva. My Hero Academia: All’s Justice no reinventa el género, pero sí parece aprender de los errores y limitaciones de entregas anteriores. Es más ambicioso en contenido, más espectacular en lo visual y más coherente en su apuesta por el combate en equipo.Como primera toma de contacto, el juego cumple con creces su objetivo principal: dejarnos con ganas de más.

