Rafa Nadal vuelve a Melbourne y se posiciona para la final: "Si apoyo a alguien, es a Carlos"
Reconoce su historia con Novak, pero prioriza el vínculo con el murciano
Carlos Alcaraz busca revancha ante Djokovic: la final del Open de Australia que reabre la herida de París
Rafa Nadal regresó este sábado al Open de Australia por primera vez desde su retirada profesional. Lo hizo en un acto de homenaje a su trayectoria, pero también como espectador privilegiado de la gran final que enfrentará a Novak Djokovic y Carlos Alcaraz. Lejos de la presión competitiva, el balear dejó claro que quiere disfrutar del tenis… aunque con una preferencia evidente.
“Va a ser un placer ver la final en directo. Quiero disfrutar de una gran batalla y de un gran nivel de tenis”, confesó Nadal, ya desde una mentalidad alejada del circuito. Sin embargo, pese a la “historia increíble” que comparte con Djokovic, el exnúmero uno del mundo no dudó en decantarse por el murciano.
Nadal se moja entre Carlos Alcaraz y Djokovic
Nadal explicó con naturalidad su posicionamiento. Reconoció su vínculo con Djokovic y aseguró que estaría contento si el serbio logra el título, pero admitió que el factor emocional pesa. “Carlos es español, tenemos buena relación, hemos compartido Juegos Olímpicos y el equipo nacional. Si tengo que apoyar a alguien, siento que tengo que apoyar a Carlos”, afirmó.
El campeón de 22 Grand Slams también analizó la exigente semifinal de Alcaraz ante Zverev, marcada por el drama físico y los calambres. Para Nadal, el murciano supo sufrir: “Fue un partido emocionante, con drama. Si consigues aguantar los calambres, suelen pasar”. Además, se mostró convencido de que Carlos llegará recuperado a la final, incluso con más opciones físicas que Djokovic.
Una nueva etapa lejos de la nostalgia
La visita de Nadal coincidió con el cuarto aniversario de su histórica victoria ante Daniil Medvedev en 2022. Aun así, el balear evitó mirar atrás con nostalgia. “Fue muy bonito, pero ahora vivo feliz otra etapa de mi vida”, aseguró.
Nadal también reflexionó sobre el legado de su generación, convencido de que ha cambiado la percepción de la longevidad en el tenis. “Antes, con 28 o 29 años ya eras un veterano. Hemos dado una vuelta de tuerca a lo que significa alargar una carrera profesional”.
