El sufrimiento en el box de Marc Márquez, con Gemma Pinto y Julià Márquez gritando en el momento más decisivo

Marc Márquez protagonizó el adelantamiento más extremo de la carrera
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El Gran Premio de Aragón volvió a ser territorio Marc Márquez, aunque esta vez la victoria estuvo muy lejos de ser un paseo. El piloto de Ducati tuvo que sobreponerse a un problema con el dispositivo de altura trasero en los primeros compases y, después de recuperar posiciones, se encontró con Marco Bezzecchi como principal obstáculo. El momento clave llegó sobre la mitad de carrera, cuando Marc lanzó un espectacular adelantamiento sobre el italiano para recuperar el liderato. Una maniobra a más de 300km/h que se vivió con máxima tensión dentro del box de Ducati, donde las imágenes mostraron a los más cercanos al piloto llevándose las manos a la cabeza y gritando ante el riesgo de la acción. Entre ellos estaban Gemma Pinto y Julià Márquez, completamente volcados con el piloto en una de las maniobras que terminaron decidiendo la carrera.
Para Gemma, este tipo de momentos forman parte de la cara menos conocida de su relación con Marc. La modelo e influencer se ha convertido en una figura habitual en el entorno del piloto y en los circuitos, acompañándole también en algunos de sus grandes momentos deportivos. Su presencia refleja el apoyo personal que recibe Márquez fuera de pista, mientras que Julià, su padre, vive las carreras desde una posición especialmente complicada: dentro del box, a pocos metros de una acción que puede cambiarlo todo. En Aragón, ambos pasaron de los nervios absolutos al alivio cuando Marc consiguió consolidar el adelantamiento. Después, el de Cervera no falló, ganó ante su público y recortó hasta los 19 puntos la distancia con Jorge Martín en el Mundial.
Marc Márquez explica el momento más determinante de la carrera
La acción en sí fue agónica, y lo reconoce el propio Marc. "Ahí, en ese momento, a 300 km/h, a un dedo de la otra moto, no piensas ni en tu madre, ni en tu padre, ni en tu novia, ni en tu perro... lo único que piensas es en a ver quién corta más tarde. Son momentos de esos de adrenalina. Es un momento que tiene que tener el piloto de locura, pero locura controlada", cuenta en rueda de prensa.
"Íbamos a 330 o 340; y es increíble con estas motos porque había un momento que íbamos en paralelo, yo me quería alejar, él se quería alejar y no podía. Se enganchaban las motos. Incluso a sexta, a tope, me ha hecho 'wheelie' la moto, que es una cosa imposible. Pero es verdad que con toda esta aerodinámica pues se crean unas turbulencias que a veces incluso es raro para entender para nosotros", añadía en DAZN.
