Pol Espargaró y cómo marcó su vida la muerte de Tomizawa: "Ahí me di cuenta del riesgo"
Pol Espargaró recuerda la parte más amarga del motociclismo y reconoce que la muerte de Tomizawa le cambió
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La carrera de un piloto de motociclismo está inevitablemente ligada al riesgo, una realidad que a menudo queda eclipsada por la velocidad, el espectáculo y la lucha por la victoria. Sin embargo, para Pol Espargaró, hubo un momento concreto que cambió para siempre su percepción de este deporte. En DAZN, el piloto catalán recuerda cómo la muerte de Shoya Tomizawa en 2010 le hizo tomar conciencia, por primera vez, de que cualquier piloto podía perder la vida sobre una moto. El motociclismo de velocidad ha estado marcado por tragedias como las de Marco Simoncelli, Luis Salom o el propio Tomizawa, además de graves accidentes sufridos por pilotos como Carlos Tatay, Jorge Martín, Álex Márquez, Johann Zarco o Marc Márquez, que han recordado en numerosas ocasiones la delgada línea que separa el éxito del desastre.
"A mí me ha marcado la pérdida de tres compañeros. Marco Simoncelli, Luis Salom, pero justamente uno que quizás no es tan conocido: Shoya Tomizawa", explica Espargaró. El piloto recuerda que ambos compartían patrocinador de equipamiento y que apenas se conocían cuando coincidieron durante un Gran Premio. "Compartíamos la marca de mono y no había coincidido con él. Prácticamente era su primer año en Moto2, era un desconocido. Y vino el Gran Premio de Italia, Misano, y ese fin de semana hicimos un evento juntos". Aquel encuentro fortuito les permitió compartir mucho más tiempo del habitual para dos jóvenes pilotos inmersos en la competición.
La cruda realidad de MotoGP
Espargaró relata con detalle aquellos momentos previos a la tragedia. "Casualidades de la vida, no había coincidido con este chico nunca y pasamos todo el jueves juntos. Volvimos al circuito el miércoles por la tarde; el jueves, en la parte de atrás, dos niños, porque éramos muy jóvenes, jugando con una Game Boy, jugando como dos niños". Apenas unos días después llegaría el fatal accidente de Tomizawa en ese circuito de Misano. "Y nada, poquito después tuvo el accidente en Misano y lo perdimos".
En ese momento, Espargaró cuenta que entendió por primera vez el peligro inherente al motociclismo. "Es muy complicado porque en ese momento fue la primera vez en mi carrera deportiva que dije: 'Ostras, este chico podría ser yo. Y yo podría ser este chico que ha perdido la vida aquí y no ver nunca más a mis padres'". Una reflexión que todavía hoy le acompaña y que resume con una frase contundente: "Ahí me di cuenta del riesgo que conllevaban las motos. Hasta ese momento yo desconocía que esto podía pasar". Un testimonio que pone rostro a una realidad conocida por todos en el paddock: pese a los enormes avances en seguridad, MotoGP y las categorías inferiores siguen siendo disciplinas en las que cada piloto convive constantemente con el peligro.
