Fernando Alonso y su capricho más espectacular hasta la fecha: compra el Bugatti Veyron más caro de la historia

Fernando Alonso, comprando su nuevo Bugatti Veyron. @monaco_luxurystyle
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Fernando Alonso ha vuelto a demostrar que lo suyo con los coches de colección va mucho más allá de una simple afición. El piloto asturiano ha incorporado a su impresionante garaje un Bugatti Veyron Grand Sport Vitesse con una espectacular carrocería de aluminio pulido y fibra de carbono, una auténtica barbaridad que ya ha comenzado a pasear por las calles de Mónaco. No es, ni mucho menos, la primera vez que Alonso convierte el Principado en su particular escaparate. En los últimos meses se le ha visto al volante de un Mercedes CLK GTR valorado en más de diez millones de euros, un Pagani Zonda Roadster Diamante Verde único en el mundo, un Lamborghini Sián FKP 37, un Bugatti EB110 GT o un Aston Martin Valkyrie. Una colección que parece no tener techo y que el propio Alonso, además, disfruta utilizando.

Esta vez, las imágenes difundidas en redes sociales muestran primero a Alonso recogiendo el espectacular Bugatti y, posteriormente, conduciéndolo por las calles monegascas. El acabado cromado hace que sea prácticamente imposible que pase desapercibido, incluso en un lugar acostumbrado a convivir con coches de auténtico lujo. El Veyron elegido por el bicampeón del mundo pertenece a una configuración especialmente exclusiva y, según las informaciones publicadas, la personalización por sí sola habría alcanzado cifras cercanas a los 600.000 euros. El precio de partida de un Grand Sport Vitesse rondaba los 2,37 millones de euros, aunque el valor de este ejemplar, por su preparación y exclusividad, podría superar los 5 millones de euros.

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Y bajo esa carrocería hay una auténtica bestia. El Bugatti monta un motor W16 de 8,0 litros y cuatro turbocompresores, capaz de desarrollar hasta 1.200 caballos en las versiones más prestacionales. La aceleración de 0 a 100km/h se sitúa en apenas 2,5 segundos y su velocidad máxima alcanza los 407km/h. Cifras absolutamente descomunales para un coche que ahora tiene una matrícula y que Alonso utiliza para moverse por Mónaco.

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Después del CLK GTR, el Zonda, el Sián y el EB110, el asturiano vuelve a subir el listón de su garaje. Y esta vez lo hace con una joya que, por precio y exclusividad, podría convertirse en una de las piezas más espectaculares de toda su colección.