Oliver Bearman da el susto en Japón con un fortísimo accidente y pone en duda la nueva reglamentación

Las redes explotan tras ver el accidente de Oliver Bearman: el Haas tuvo que esquivar a Franco Colapinto antes de tocar la hierba
El palo de Fernando Alonso a una nueva F1 que pierde la esencia: "Es frustrante"
Oliver Bearman ha protagonizado uno de los momentos más delicados del Gran Premio de Japón tras sufrir un fuerte accidente en el circuito de Suzuka. El joven piloto de Haas perdió el control de su monoplaza en una zona rápida del trazado y terminó impactando con violencia contra las protecciones tras esquivar a Franco Colapinto, lo que obligó a dirección de carrera a detener la sesión con bandera roja. Durante unos minutos, la preocupación se adueñó del paddock mientras los equipos de asistencia intervenían con rapidez.
Pese a la espectacularidad del golpe, las primeras informaciones desde el centro médico del circuito fueron tranquilizadoras. Bearman se encontraba consciente y sin heridas de gravedad, aunque fue sometido a diversas pruebas por precaución. Desde su equipo destacaron tanto la resistencia del coche como la eficacia de los protocolos de seguridad, que volvieron a demostrar su importancia en este tipo de incidentes. El suceso, no obstante, vuelve a poner el foco en la exigencia de Suzuka y los riesgos inherentes a uno de los circuitos más rápidos del calendario; más aún con una reglamentación que sigue poniendo en riesgo la integridad de los pilotos.
Las redes explotan ante la nueva reglamentación
Ya lo avisó Fernando Alonso antes de la carrera en Suzuka. "Hoy en día, los adelantamientos ocurren por accidente. De repente, te encuentras con más batería que el coche de delante y o chocas contra él o lo adelantas. No es un adelantamiento, es una maniobra evasiva", contaba en plena recta en DAZN.
Y es justo lo que ha pasado con Bearman. El de Haas preparaba un adelantamiento a Colapinto, pero el exceso de velocidad por culpa de tener más energía en la batería, condenó su carrera y su integridad. Se vio en la obligación de esquivar al Alpine para no llevárselo y tener un accidente mucho mayor. Eso hizo que el británico tocase la hierba y perdiera el control del monoplaza. El golpe es tremendo, y es lo que pasa cuando se juntan las dos condiciones básicas en esta nueva reglamentación: preparas un adelantamiento con la batería, el rival de delante 'aparece' con poca velocidad y en este caso Bearman tiene que salvar los muebles.
Todo, por una nueva reglamentación que deja a la afición más acérrima con las manos en la cabeza. Nadie entiende qué pasa con la Fórmula 1 y con esta peligrosa tendencia. Hoy ha sido Bearman el afectado, pero a corto plazo el lío que se puede montar podría ser mucho mayor.