La Supercopa de Europa, última locura de un calendario insostenible 24 días después del Mundial: "No tengo jugadores"

Luis Enrique, en la previa de la Supercopa de Europa. Europa Press
Compartir

24 días. Ese es el tiempo que ha pasado desde el 19 de julio, cuando se disputó la final del Mundial 2026 en Nueva Jersey, y el 12 de agosto, fecha fijada para la Supercopa de Europa 2026. El primer título del curso enfrentará al PSG y el Aston Villa, campeones de la Champions y la Europa League, respectivamente. Un duelo que estará marcado, inevitablemente, por la complejidad de su ubicación en el calendario.

Los más jóvenes quizá no se acuerden, pero anteriormente la Supercopa se disputaba entre los últimos días de agosto y los primeros de septiembre. Eso cambió hace unos años, cuando la UEFA apostó por otorgar al trofeo la condición de apertura del nuevo curso. Si a ello se le une que los Mundiales son cada vez más largos, que se crean competiciones que antes no existían y que las temporadas cada vez tienen más partidos, las consecuencias son inevitables: no hay descanso entre un curso y el anterior.

PUEDE INTERESARTE

El PSG lo conoce de primera mano. El año pasado ya jugó la Supercopa de Europa ante el Tottenham el 13 de agosto, justo un mes después de jugar la final del nuevo Mundial de Clubes ante el Chelsea el 13 de julio. Este año, la estrechez del calendario ha dado un nuevo paso: 24 días de diferencia entre la final del Mundial y el primer título del nuevo curso.

Luis Enrique, bajo mínimos en la Supercopa de Europa: "No tengo jugadores"

"No tengo jugadores. Algunos regresaron este lunes, otros volvieron la semana pasada. Estamos intentando prepararnos de la mejor manera posible, pero no sé en qué estado de forma estarán mis jugadores", ha declarado este mismo martes Luis Enrique en la rueda de prensa previa al encuentro ante el Aston Villa.

PUEDE INTERESARTE

Previsiblemente sin Fabián, sin Dembélé, sin Doué o sin Barcola, que se acaban de incorporar a los entrenamientos, el once del PSG ante el Aston Villa estará cogido con alfileres. Es difícil intuirlo, pero Luis Enrique podría apostar por una alineación formada por Safonov; Boly, Zabarnyi, Pacho, Nuno Mendes; Ruben Neves, Beraldo, Dro Fernandez; Mbaye, Kvaratskhelia y Mayulu. Todo dependerá de cuánto quiera arriesgar el asturiano con los futbolistas que apenas llevan unos días de pretemporada.

En frente estará el Aston Villa de Unai Emery, menos marcado por las bajas pese a la llegada de Inglaterra a semifinales. El vasco podría apostar por un once formado por Bizot; Matty Cash, Lindelof, Pau Torres, Maatsen; Buendía, Kamara, Joao Gomes, Garnacho; Guessand y Tammy Abraham.

Sea como fuere, volverá a ser un partido marcado por completo por su ubicación en el calendario. Dos campeones sin rodaje, casi sin pretemporada en el caso de los franceses. Un título que ha ido perdiendo relevancia en los últimos años precisamente por la dificultad de los clubes de mostrar su mejor nivel a mitad de agosto, con todo lo que ello supone. Pero ya sabe, la rueda del fútbol sigue. 24 días después, 'the show must go on'.