El delantero de Julen Lopetegui

El beso de Lopetegui a En Nesyri en los vestuarios del Wanda Metropolitano tras las clasificación a Champions
El beso de Lopetegui a En Nesyri en los vestuarios del Wanda Metropolitano tras las clasificación a Champions
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El mayor déficit de este Sevilla FC. El adiós de la temporada dejó un sabor amargo en el paladar nervionense y una reflexión compartida: el equipo pecó en el área contraria y todo lo que se ganó en la propia se perdió en ataque. Para ello, Julen Lopetegui y Monchi siguen buscando al delantero ideal para el Sánchez-Pizjuán. La manta se quedó corta. Julen Lopetegui y sus chicos consiguieron cerrar una de las mejores primeras vueltas de la historia nervionense agarrados a la solidez, al buen hacer defensivo y a los guantes del zamora de la competición. Pero no tenía punch. Por tercer año consecutivo.

Ben Yedder no lo entendió; Dabbur y Chicharito se perdieron

El problema, parece, no es el nombre. Julen Lopetegui llegó al cargo con un Wissam Ben Yedder prácticamente vendido, pero el francés tuvo tiempo para jugar algunos partidos bajo su cargo y los primeros amistosos lo dejaban claro. El pequeño punta del Mónaco, acostumbrado a estar mucho más cerca del rival, recibía lejísimos del área y le costaba una eternidad entender el sistema de Lopetegui. Se fue traspasado y se quedaron como máximos exponentes Luuk de Jong (10 goles en total, varios importantes), Dabbur y Chicharito y a todos ellos se sumaba la intermitencia de Munir. Había chispa, había goles en el saco. La historia no duró más de seis meses. Se marcharon Dabbur y Chicharito sin demasiado brillo y en invierno llegó En Nesyri. Del Leganés, por un pastizal. Al marroquí también le costó arrancar (cuatro goles en medio curso).

En Nesyri explota, De Jong se diluye

El segundo año prometía. De Jong llegaba tras anotar en la final de la Europa League, se asentaba como titularísimo para Lopetegui, pero su rendimiento fue muy triste. Nueve goles, una interminable lista de errores y otro buen número de críticas. La noticia positiva, eso sí, fue En Nesyri. El marroquí explotó, anotó 24 tantos en todas las competiciones y su error en la Supercopa de Europa quedó en el olvido tras meter al equipo otra vez en la Champions League.

Hasta aquí el único delantero que ha sido capaz de brillar con Lopetegui.

De Joselu a Mir; En Nesyri se tropieza con las lesiones

El tercer año parecía el idóneo para acertar. Tras varias semanas (incluso meses) con Joselu como objetivo, el del Alavés se quedó en Mendizorroza y el Sevilla apostó por Rafa Mir. El joven punta llegaba con todo después de su año en Huesca y, por corpulencia e inteligencia táctica, parecía idóneo para complementar a En Nesyri. Pero el marroquí se lesionó una vez, y otra, y otra. Se perdió por el camino y cuando volvió, parecía peleado con su propio instinto. Rafa Mir, que venía de brillar en Huesca, empezó con fuerza, con ímpetu, pero poco a poco empezó a sufrir el síndrome De Jong: recibía lejos del área y apenas tenía tiempo para llegar a la finalización. Radiografía de un déficit que todos conocen. La historia de seis hombres que intentaron sumar goles en Sevilla, pero que ninguno, excepto En Nesyri, supo entender el proceso. Monchi sigue buscando al delantero ideal para Julen Lopetegui.

 Lopetegui saluda a Haaland tras el pitido final.