La triple celebración de Mikel Merino con explicación, del Superman al córner
El pañuelo rojo de San Fermín, presente en todo momento desde el vestuario
"¡Viva San Fermín!" El grito de Mikel Merino tras el gol que mete a España en cuartos del Mundial
Mikel Merino lo ha vuelto a hacer. El centrocampista del Arsenal repite la gesta de Stuttgart donde eliminó a Alemania con un mítico gol en Stuttgart en los cuartos de final en 2024 y ahora hace lo propio ante Portugal en toda una Copa del Mundo de la FIFA con un gol completo que requiere de una celebración especial. Tres celebraciones en uno con homenajes bien distintos para tres personas de su familia y uno de sus mejores amigos.
La fractura por estrés en el pie derecho que casi deja a Mikel Merino sin Mundial 2026 vuelve ahora al primer plano para reflejar el trabajo del jugador para estar entre los mejores. De ese esfuerzo y de la confianza de Luis de la Fuente, que lo esperó por la confianza ciega en el pamplonica, llega una triple celebración con sabor a clasificación que ha tenido presente en todo momento a San Fermín tras la finalización del partido.
La primera de las celebraciones que hace Mikel Merino es el Superman, una pose reconocible en todo el mundo que tiene un mensaje directo a uno de sus mejores amigos. Lo hace en forma de tributo porque su amigo es culturista, y es una forma de decirle que lo quiere y de reflejarle que él también está trabajando en su cuerpo. Confiesa que es algo que empezó como algo privado pero ha evolucionado en una rutina cada vez que marca un gol.
Una vez toda la Selección Española pasa por sus brazos tras el Superman, Mikel va al límite del terreno de juego para ejecutar su movimiento más reconocible, dar la vuelta al córner. Lo hizo mundialmente conocido en Stuttgart ante Alemania, y es un guiño a su padre que a la vez tiene presente a su abuela. Es exactamente la misma celebración que hacía su padre, Miguel Merino, cuando era jugador de Osasuna. Este lo hizo en su momento con Osasuna en 1991, en una de las rondas previas de la Copa de la UEFA, y lo hacía para que su madre (la abuela de Mikel), lo entendiera como algo diferente que iba dedicado a ella. Ahora la réplica es tan viral como el pase de España a los cuartos de final del Mundial 2026.
La tercera ejecución es la más nueva y al mismo tiempo la más especial de todas, porque al volver atrás, ya sin compañeros alrededor, Merino vuelve a mirar a cámara para ejecutar la 'L' y la M' en sus manos. Es un homenaje a su mujer Lola y a su hijo Marco, un bebé recién nacido que deja un significado muy especial en la carrera del futbolista.
