Rubi carga contra el ‘caso Almada': “Dejar un proyecto y empezar otro en la misma semana, es extraño"

Rubi, entrenador del Almería
Rubi, entrenador del Almería. Cordon Press
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El movimiento de Guillermo Almada entre el Real Valladolid y el Real Oviedo ha generado un intenso debate en el fútbol español, pero pocas voces han sido tan claras como la de Joan Francesc Ferrer ‘Rubi’, entrenador de la UD Almería. El técnico catalán, en una extensa entrevista concedida a MARCA, se mostró sorprendido por la rapidez de la operación y cuestionó este tipo de decisiones en mitad de temporada.

La opinión de Rubi sobre el "caso Almada"

Rubi no escondió su asombro al ser preguntado por lo ocurrido entre Valladolid y Oviedo con Guillermo Almada. “Me resulta extrañísimo. De estar volcado en tu proyecto a dejarlo y estar en otro en la misma semana”, afirmó con rotundidad. El entrenador del Almería explicó que, más allá de contratos o cláusulas, hay una cuestión de coherencia personal que él no sabría gestionar.

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A mí no me lo permitiría ni mi cuerpo ni mi mente”, añadió, dejando claro que no se ve capaz de cambiar de rumbo de forma tan abrupta en plena competición. Para Rubi, la figura del entrenador debe estar ligada a una idea de continuidad y construcción, incluso en contextos de dificultad. En ese sentido, su reflexión conecta con su propio momento en el Almería, donde atraviesa una temporada irregular pero mantiene intacta la fe en el proyecto.

Guillermo Almada, en rueda de prensa
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Las "triquiñuelas" del fútbol

Pese a su opinión crítica, Rubi evitó entrar en una condena directa del caso. Reconoció que el fútbol actual permite este tipo de movimientos y que existen “triquiñuelas” como los derechos federativos o resquicios normativos que los hacen posibles. “Si está permitido, pues lo está”, sentenció, asumiendo la realidad del sistema.

Sin embargo, sus palabras dejan entrever un debate más profundo: el choque entre lo que es legal y lo que es ético o saludable para el fútbol. En un contexto donde los proyectos se rompen con facilidad y la presión por los resultados es constante, Rubi reivindica una forma de entender el banquillo basada en la estabilidad y el convencimiento.

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El técnico catalán, que tiene contrato hasta 2027 y se declara “obsesionado” con ascender al Almería, utilizó el caso Almada casi como un espejo para reafirmar su manera de trabajar. Para él, cambiar de club en cuestión de días no encaja con su idea de liderazgo ni con el desgaste emocional que supone dirigir a un equipo.