La cualidad de Sergio Ramos que Jesús Navas valoraba para que hubiera sido presidente del Sevilla
"Todo lo que sea con ilusión y con ganas, bienvenido sea"
El deseo cumplido de Jesús Navas con Sergio Ramos: "Nada es imposible"
Sergio Ramos no va a ser presidente del Sevilla FC, al menos de momento, pero sí que pasará a la historia como uno de los canteranos con mayor currículo deportivo, sino el que más. En la pelea está Jesús Navas, que cuenta con el favor sevillista de que la mayoría de sus éxitos los ha conseguido vistiendo el uniforme blanquirrojo. Les une una amistad desde hace muchos años, y también los títulos conseguidos con la selección nacional.
Con el Mundial 2026 ya en marcha, Jesús Navas ha sido protagonista de una entrevista del diario Marca, en la que ha hablado sobre todo de España a tres días de su debut en Atlanta, pero también de la situación que atraviesa el Sevilla, el equipo de su vida, que lleva ya cuatro temporadas coqueteando con los puestos bajos de la tabla clasificatoria. “Hay que tener confianza en que poco a poco se conseguirá salir de esta y ojalá se vaya hacia arriba. ¿Temor por el descenso? Siempre se teme. Cuando estás ahí, en esa situación, se pasa mal, sobre todo desde fuera del campo. Confianza en el equipo, que al final con la afición consiguió sacarlo”, explica.
Con su particular forma de ser, no se metió en camisa de once varas el palaciego al ser cuestionado por el proceso de compra, pero es de los que veía con buenos ojos el desembarco de Sergio Ramos en la propiedad. ¿Por qué no de presidente? “Tiene la ilusión, y todo lo que sea con ilusión y con ganas, bienvenido sea”, asegura.
Los problemas que vivió Jesús Navas en su carrera
Ahora, tras más de un año retirado, Jesús Navas hace balance y recuerda que ha llegado a estar prácticamente un lustro jugando con muchos dolores. "El fútbol siempre se echa de menos. Es tu vida, es lo que has hecho desde pequeño. Pero al final la cadera dijo hasta aquí y tuve que terminar. He estado cinco años con la cadera muy mal. He conseguido aguantar esos cinco años y para mí ha sido una locura por los dolores que tuve que soportar", reconoce.
Y todavía echa la vista más atrás para recordar sus inicios. “No fueron fáciles. Al final, un niño de 15 años que jugaba en su pueblo llega al Sevilla y en dos años prácticamente estaba en el primer equipo... Y no es fácil asimilarlo. Poco a poco con la familia, los compañeros y el amor al fútbol se sale”, concreta un jugador que ha sido historia de España y del Sevilla.
