Los cinco momentos clave para que el Sevilla lograra la permanencia
Del penalti parado por Odysseas al Girona, a los goles finales de Akor Adams
La vida en 317 segundos
El Sevilla FC ha dado por terminada una temporada de sufrimiento. Una más, la cuarta prácticamente de manera consecutiva, en el que el equipo ha estado muy lejos de donde se le presupone históricamente, especialmente en este Siglo XXI. Para esta permanencia, el equipo nervionense ha necesitado de muchos momentos clave. Tanto negativos, como positivos, para acabar despertando en el tramo final y salvarse un año más.
Desde que comenzara el balón a rodar en San Mamés hasta que dejara de hacerlo en Balaídos, han pasado algo más de nueve meses y un calvario de 19 derrotas, aliñado de vez en cuando por momentos positivos -o negativos- que han servido, a la postre, para alcanzar los 43 puntos que, al término de la jornada 36, le daba una permanencia virtual que se confirmó matemáticamente días más tarde.
En ElDesmarque, destacamos los cinco momentos clave para la permanencia del Sevilla.
El penalti parado por Odysseas a Stuani
El 8 de febrero, el Sevilla aún caminaba con cierta tranquilidad en la tabla clasificatoria, aunque el descenso se acercaba. Venía un Girona que le superaba, y el partido se puso en chino desde que en el minuto 1 marcó Lemar.
Todo cambió en cuestión de 317 segundos. El tiempo que pasó entre que Kike Salas golpeó con violencia la pelota para empatar, ya en el descuento, y Odysseas Vlachodimos puso la mano fuerte, abajo, para detener el penalti tirado por un Stuani que saltó al campo solo para eso. Tres meses y medio después, con el Girona descendido, esa parada del griego cobra aún más valor si cabe.
El zurdazo de Isaac Romero en el derbi
El Sevilla se ha levantado en pocas ocasiones esta temporada, y una de ellas fue en el derbi disputado en La Cartuja. El Betis había pasado por encima suya en la primera mitad, todo apuntaba a goleada verdiblanca, pero este equipo sevillista tan disminuido puso la casta y el coraje sobre el tapete tras el descanso.
Alexis Sánchez acortó distancias al poco de la segunda parte, y en el tramo final fue Isaac Romero, en su cuarto y último gol de la temporada, el que arrancó un punto del estadio del eterno rival. Fue uno más de los 43 que logró, pero muchos lo sitúan como el punto clave que le aleja del descenso por segundo año consecutivo.
El gol de Catena en El Sadar
El Sevilla solo estuvo dos jornadas en descenso en todo el campeonato. De forma testimonial en la segunda, y de manera ‘decisiva’ en la 33. Un gol de Alejandro Catena para remontar el partido ante Osasuna en El Sadar hundía al equipo en los puestos calientes de la tabla clasificatoria.
Fue, sin duda, el resultado más traumático de la temporada. Luis García Plaza parecía no dar con la tecla y el equipo parecía dar razón al mal augurio de Matías Almeyda antes de marcharse. Pero también fue la clave para que la afición y todos los trabajadores del club despertaran y consiguieran el clima necesario para lograr la salvación.
Akor Adams y el Espanyol
El fútbol se la devolvió al Sevilla. Tan encajar numerosos golpes, perder muchísimos puntos en el descuento, ser víctima de delirantes decisiones arbitrales y de numerosas desaplicaciones de sus jugadores, el equipo consiguió ganar sobre la bocina al RCD Espanyol en un partido absolutamente transcendental.
La pelota voló hacia Alexis Sánchez, su control se convirtió en asistencia y Akor Adams envió la pelota a la jaula, poniéndosela imposible a Dmitrovic y terminando de remontar el partido que le llevaría a los 40 puntos. Era el tiempo de descuento. Nervión explotó. Por primera vez en mucho tiempo, para bien.
Akor Adams y el Villarreal
La aportación de Akor Adams podría haberse resumido en un solo punto, pero fueron tan importantes y de tan bella factura sus últimos dos goles, que merecen capítulo único cada uno de ellos.
Muchos sevillistas, cenizos por definición, daban por hecho que ganar en La Cerámica a un Villarreal que buscaba el tercer puesto era poco menos que imposible. Los primeros 20 minutos de juego le daban la razón, pero el equipo se repuso y llegó al descanso empatado a dos goles. De nuevo, en la segunda parte, apareció Akor Adams para sacar de su pierna izquierda un zambombazo imparable para Arnau Tenas. Ese fue el gol de la permanencia.
