Andrés Castrín rompe a llorar: "Jugar aquí es la hostia"

Andrés Castrín, llorando al final del partido. Orange
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Quién iba a decir que dos apuestas de Víctor Orta darían media salvación al Sevilla FC. Un gol de Andrés Castrín y otro de Akor Adams, que ya lleva diez y tres asistencias esta temporada, lograron una agónica remontada contra el Espanyol, lo que permitirá a los de Luis García Plaza escalar cinco posiciones y dormir con tres puntos sobre el descenso que ahora ocupa el Alavés, al que además le gana el golaveraje particular.

Otra vez fue pieza clave Andrés Castrín, por el que el Sevilla FC pagó solo 50.000 euros. Llegó sin hacer ruido y ganándose oportunidades hasta derribar la puerta de la titularidad, privilegio que ha agarrado y no piensa soltar en este tramo final de temporada. Suyo fue el gol que abrió el camino de la remontada. El defensor encontró espacios y fue ganando terreno hasta que, con más corazón que claridad, le pegó con todo el alma para perforar las mallas que defendía Dmitrovic. Era ese el gol más importante de la carrera, de ahí que tras el pitido final, liberase toda la rabia contenida fundiéndose en un mar de lágrimas.

Una acción que él mismo explicó: "Ha sido una pasada. He visto el espacio y dije tengo que intentar algo, a ver si podía sorprender. Tuve la fortuna de pegarle con toda la fuerza que tenía y fue hacia adentro", comentaba para los compañeros de Movistar.

El triunfo vale media permanencia: "Estaba que no podía más pero siempre se puede sacar un poquito más. Yo creo que nos acerca a lo que veníamos buscando (permanencia), era fundamental ganar los tres puntos. Gracias a ellos nos han sacado"

Castrín, agradecido al sevillismo y a su familia: "Te dan esa energía para hacer un esfuerzo más y jugar aquí es la hostia. Mi gol representa la recompensa a todo lo que llevo peleado, a lo que queda por pelear y a mi familia que gracias a ellos tengo la fortuna de poder estar cumpliendo mi sueño. Les debo todo, así que va por ellos".