Uno por uno del Levante ante Osasuna: de suspenso a sobresaliente en el Estadio Ciutat de València
El Levante firmó una de esas noches que quedan grabadas en la memoria del Ciutat. El equipo de Luis Castro pasó del desastre absoluto al delirio más salvaje para terminar venciendo a Osasuna en un encuentro completamente descontrolado. Un autogol de Toljan y el tanto de Budimir parecían condenar muy pronto a los granotas, pero el doblete de Víctor García antes del descanso cambió la historia. Ya en el tramo final, cuando el empate sabía a poco, Etta Eyong apareció en el minuto 90 para desatar la locura y completar una remontada épica.
En ElDesmarque ponemos nota y evaluamos la actuación individual de los jugadores granotas.
Las notas de los jugadores del Levante ante el Osasuna
Mathew Ryan (7): Sufrió un inicio terrorífico viendo cómo su defensa se desmoronaba delante de él, pero nunca perdió la calma. Poco pudo hacer en los dos goles y luego apareció cuando el equipo más lo necesitó, especialmente ante Rubén García. Terminó transmitiendo seguridad en medio del caos.
Jeremy Toljan (3): Arrancó firmando uno de los errores más difíciles de explicar de toda la temporada. Su autogol en el minuto 3 congeló al estadio y le dejó completamente tocado durante buena parte del partido. Fue creciendo tímidamente después, aunque nunca terminó de sacudirse la inseguridad.
Adrián Dela (6): Empezó sufriendo muchísimo y dejó alguna salida de balón muy peligrosa, pero tuvo personalidad para rehacerse. Rozó el gol con un derechazo tremendo al larguero y terminó empujando al equipo hacia adelante en la segunda mitad.
Matías Moreno (5): Vivió permanentemente al límite. Se mostró contundente, pero demasiado impulsivo en varias acciones, incluyendo una amarilla clarísima. Intentó sumarse al ataque en el tramo final, aunque sin demasiado acierto.
Manu Sánchez (6): Tuvo problemas atrás durante muchos minutos, especialmente cuando Osasuna atacó los espacios, pero acabó creciendo con el partido. Ayudó a encerrar al rival y no dejó de insistir hasta marcharse tocado físicamente.
Oriol Rey (6): Fue de menos a más. Al principio sufrió mucho con el ritmo del partido, aunque acabó imponiendo algo más de orden en la circulación y ayudando a sostener el asedio final del Levante.
Pablo Martínez (7): Nunca dejó de pedir la pelota ni siquiera cuando el equipo estaba completamente bloqueado. Filtró pases peligrosos, puso centros con veneno y encontró a Espí con varios envíos muy dañinos. Se vació físicamente antes de ser sustituido.
Jon Ander Olasagasti (6): Trabajó muchísimo y apareció constantemente para mantener vivo el empuje granota. Rozó el gol con un gran disparo que obligó a Aitor Fernández a lucirse. Eso sí, desperdició alguna acción a balón parado muy prometedora.
Víctor García (9): Cuando el Levante parecía completamente muerto apareció él para incendiar el Ciutat. Marcó dos goles casi consecutivos y transformó la atmósfera del estadio. Jugó con valentía, personalidad y una fe contagiosa. Fue el alma de la remontada.
Kareem Tundé (6): Dejó destellos interesantes mientras el equipo sufría. Atacó espacios, intentó agitar el partido y trabajó mucho sin balón. Su encuentro fue más generoso que brillante.
Carlos Espí (8): Fue una pesadilla constante para la defensa de Osasuna. Ganó duelos aéreos, provocó córners, descargó balones y estuvo cerca del gol en varias ocasiones. El Levante acabó jugando para él… y tenía sentido.
Los suplentes de Luis Castro
Roger Brugué (7): Entró con muchísima energía y revolucionó el ataque. Rozó el gol con un cabezazo tremendo y participó en casi todas las jugadas peligrosas del tramo final.
José Luis Morales (7): Su entrada elevó el ritmo ofensivo del Levante. Ayudó incluso en defensa con una acción salvadora sobre Raúl Moro y tuvo una ocasión clarísima para marcar. Su experiencia apareció cuando más quemaba el balón.
Matturro (7): Entró enchufadísimo y se hizo fuerte en los duelos. En el minuto decisivo dejó muerto el balón en el segundo palo para que Etta Eyong cazara el tanto de la victoria. Aparición decisiva.
Etta Eyong (9): Cambió el partido en apenas unos minutos. Entró con agresividad, disparó, generó peligro y acabó encontrando la gloria en el minuto 90 con un cabezazo que hizo explotar el Ciutat. Su gol valió media vida para el Levante.
Tai Abed (n.c)
