Sergio Herrera se juega una multa y pide perdón tras su desastre en el Levante-Osasuna: “Hoy toca dar la cara”
El portera de Osasuna fue expulsado por mano fuera del área
El uno por uno y notas de Osasuna en casa del Levante con tres suspensos y un gran señalado
Sergio Herrera salió delante de las cámaras con la misma valentía con la que minutos antes había vivido una de las noches más duras de su temporada tras perder ante el Levante. El portero de Osasuna no se escondió tras su expulsión ante el Levante y asumió toda la responsabilidad de una acción que cambió por completo el partido.
El guardameta rojillo, además de dejar a su equipo con diez jugadores, cometió una mano fuera del área que puede costarle una sanción económica interna. Pero antes de pensar en castigos, quiso pedir disculpas públicamente: “Hoy toca dar la cara”.
Una expulsión que cambió el partido
La acción fue tan extraña como decisiva. Sergio Herrera salió fuera del área para intentar corregir un balón largo, vio cómo el delantero le ganaba la posición y, casi por instinto, acabó tocando la pelota con la mano.
Una reacción automática que terminó en roja directa: “Sinceramente, cuando he salido al campo he visto que podía pasar porque estaba seco. Se ha frenado y luego, inconscientemente, me ha salido darla con la mano”.
El propio portero reconoció el error sin buscar excusas: “Ha sido un error y lo asumo con todas las consecuencias”.
La jugada dejó muy tocado a Osasuna en un momento clave del encuentro y abrió la puerta a la reacción del Levante.
“Me sabe mal porque he perjudicado al equipo”
Lejos de esconderse, Sergio Herrera quiso ejercer de capitán tras el partido y mandar también un mensaje de orgullo hacia sus compañeros, que resistieron durante muchos minutos en inferioridad numérica: “Estoy orgulloso de mis compañeros, que han defendido como unos jabatos”.
Además, tuvo palabras para el portero suplente, que entró tras su expulsión y sostuvo al equipo en varios momentos delicados: “Tengo un compañero que está preparado y que ha hecho un partidazo”.
Aun así, el guardameta no pudo ocultar el dolor por una acción que terminó marcando el choque: “Me sabe mal porque he perjudicado al equipo. No me queda otra que disculparme”.
Porque a veces el fútbol no perdona ni un segundo de duda. Y Sergio Herrera decidió asumir el golpe sin esconderse.
