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Llenan el Sánchez-Pizjuán de mensajes y pancartas para 'engorilar' al Sevilla FC

La pancarta de los Biris en el entrenamiento
La pancarta de los Biris en el entrenamiento. Kiko Hurtado
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El sevillismo prepara sus mejores galas para una cita memorable. Una noche en la que se colgará el cartel de 'No hay billetes' y en la que el propósito no será otro que el de salvarle la vida al Sevilla FC. Casi literalmente. Un Sánchez-Pizjuán repleto espera la visita de la Real Sociedad, ante la que los de Luis García esperan sacar tres puntos de oro para salir del descenso. Esta vez el rival no será el Manchester United ni la Juventus, pero el recibimiento será igualmente atronador. Con los Biris Norte llevando la voz cantante.

Y es que desde principios de semana todos los colectivos se unieron para remar en pos de un beneficio común. Para este lunes se instó a los aficionados a acudir todos de rojo y habrá un tifo especial, además de la previsión de lanzamientos de miles de rollos de papel. Cualquier idea es buena para motivar a la plantilla y hacerles saber que no están solos en esta batalla.

Ese fue precisamente el lema que envolvió este domingo a las gradas del Sánchez-Pizjuán en el entrenamiento previo al partido. Como ya ocurriese en la sesión del viernes, en la ciudad deportiva, el campo amaneció decorado con banderas de casi todas las peñas oficiales del club, además de una pancarta de los Biris Norte que brindaba ánimos a la plantilla. "No estáis solos".

Para este encuentro conviene recordar que Luis García Plaza no podrá contar con Manu Bueno, lesionado en el entrenamiento de este sábado, Djibril Sow, sancionado, y la ya conocida ausencia de Marcao, sin ficha por baja de larga duración.

El sevillismo, más unido que nunca

Con este comunicado invitaban los Biris Norte a la unión de la afición para sacar los tres puntos:

Sevillistas, nos dirigimos a vosotros: a los que vais a estar en el Sánchez-Pizjuán en estos dos próximos partidos y a los que, aunque la distancia os impida acudir físicamente, vais a empujar con el alma desde cualquier rincón. Porque ahora mismo no hay lejos ni cerca; no hay excusas ni diferencias. Ahora mismo solo existe el Sevilla Fútbol Club y su gente.

La situación es límite. Todos lo sabemos. La debacle se acerca y el abismo está ahí, delante de nosotros, mirándonos de frente. Nuestro club agoniza y necesita a su gente. Necesita que volvamos a lo más puro, a lo más primario, a aquello que no entiende de clasificaciones ni de directivas: al amor irracional por unos colores; a esa pasión que heredamos de nuestros padres y abuelos; a ese niño que esperaba toda la semana para entrar en Nervión de la mano de su padre, contemplando el estadio como si accediera a un templo.

Y si ellos no tienen piernas, nosotros tendremos garganta. Si ellos no tienen alma, nosotros se la prestaremos desde la grada. Quien no esté dispuesto a esto, que se aparte; que permanezca en su mundo virtual peleando contra la nada, pero que no estorbe.

Porque en Nervión no existen los tópicos. Aquí se han ganado partidos desde la grada. Aquí se ha hecho temblar a gigantes de Europa. Aquí han caído los más poderosos porque entendieron demasiado tarde que en este estadio no se juega: se sobrevive.