Amrabat, el que faltaba
El marroquí regresa por la puerta grande y hace ilusionarse al beticismo
Aitor Ruibal es el manquepierda
No debe ser casualidad que vuelva Sofyan Amrabat y el Real Betis funcione. No debe ser casualidad que regrese el mejor '5' del último Mundial y el equipo recupere el equilibrio. Este jueves, ante el Panathinaikos, el marroquí dio una masterclass de cómo posicionarse tácticamente sobre un terreno de juego. Destapó el tarro de las esencias y enseñó cómo un solo jugador puede liberar a sus compañeros, porque su vuelta no es solo una bendición para el buen hacer defensivo, sino que su mera presencia, su mera puesta en escena, hace que el equipo tenga mayor libertad de movimiento en ataque. Ahí reside la clave, en su capacidad de mejorar a los de arriba. La concentración, el posicionamiento, la compostura... Va sobrado. Cuánto lo echaban en falta. Una bestia.
Y es que quizás el Real Betis lo necesitaba más a él que a Isco Alarcón. La diferencia de tener o no tener a Amrabat es que cuando se está atacando y el contrario repele el balón, él lo recupera y prolonga el ataque. De manera constante. Es el único mediocampista que hace eso repetidamente, sin apenas fallos. Era justo la pieza que faltaba para hacer funcionar al resto. Esa es la grandísima diferencia. Él solo arregló los problemas de equilibrio que venía arrastrando al equipo, corrigiendo las desconexiones tácticas de sus compañeros y ejerciendo como el sostén perfecto para no descoserse en el centro del campo.
Contra el Panathinaikos tuvo un 94% de acierto en el pase, colaborando con tres contribuciones defensivas, un 100% de duelos ganados y dos despejes clave, además de lograr el gol que supuso toda una losa anímica para el rival. Su mera presencia potenció las virtudes de Pablo Fornals, que apareció por zonas indetectables para el rival, haciendo del centro del campo del Real Betis una zona de máximo nivel. Un jugador de Champions que trae cosas como estas.
Cuatro meses hacía que no disputaba un partido oficial con el Real Betis. Desde finales de noviembre, tras aquella fatídica lesión contra el Utrecht. Su regreso se materializa justo cuando más falta hacía. En el momento clave de la temporada. Justo a tiempo para corregir el desequilibrio del centro del campo.
