El Betis entiende y acepta la crítica
El club mantiene la confianza en el proyecto y augura un final ilusionante, aunque reconoce que hay margen de mejoría en el juego
Los resultados que interesan esta semana al Betis para poder jugar la Champions 26/27
En Heliópolis no rehúyen de la crítica ni pretenden poner paños calientes. En el seno del Real Betis son plenamente conscientes de la situación que atraviesa el equipo, muy lejos de su mejor versión tras este dos de nueve en LALIGA. Es por eso que desde el club transmiten transparencia absoluta. Ni se esconden ni apuestan por un discurso vacío. Entienden las críticas al juego del equipo y el desánimo generalizado que se ha producido en la afición a raíz del petardazo del derbi, enrarecido todavía más tras la derrota en Getafe. Cuestionados por este asunto, nadie esconde la pesadumbre que ha emergido esta última semana, pero tampoco se pretende aumentar la crispación ni hacer leña del árbol caído. "El fútbol es así", señalan desde la entidad.
Porque en el Real Betis lo tienen claro. Ni hay fin de ciclo (de momento) ni se ha caído el proyecto de Manuel Pellegrini, pero sí que consideran que la plantilla, por la que se ha invertido más de 60 millones, tiene argumentos de sobra como para ofrecer mucho más. Al menos para que no vuelva a ocurrir lo del Levante, Girona, Vallecas, Getafe, Elche, Alavés, Oviedo, el propio derbi o la imagen perpetrada en la Copa del Rey. El entrenador ya hizo autocrítica de puertas hacia adentro después del derbi. El técnico reconoció a los jugadores algunas máculas, de ahí ese carrusel de rotaciones en busca de dosificar esfuerzos, dar minutos a los segundos espadas e intentar meter a todos metidos para este tramo final de temporada.
De igual manera, en el Real Betis reconocen que en algo se ha errado. Que hay carencias, pero sobre todo mucho que mejorar. A través del juego y con el paso al frente que deben dar algunos futbolistas. Por estos motivos nadie del club rehuirá de la crítica, ni del margen de mejora del plantel. Manquepierda sí, pero no conformismo. En cualquier caso, desde la entidad intentan transmitir tranquilidad. Darle naturalidad a la situación. En el fútbol todo es cambiante. Ni tras el triunfo en Mallorca (con 9/9) estaba todo hecho y ahora está todo perdido. Las notas se pondrán a final de temporada. A pesar de todo el equipo depende de sí mismo para amarrar la quinta plaza, que podría incluso dar un boleto para la próxima edición de la Champions League, y está a un paso de derribar su techo histórico en la Europa League.
Con los regresos de Amrabat o Isco Alarcón a la vuelta de la esquina. Con una plantilla que ha demostrado saber competir en cualquier escenario. Argumentos más que suficientes para dibujar un tramo final de temporada ilusionante, que incluso podría ser uno de los más exitosos de su historia. El club manda un mensaje de optimismo. De unión y confianza. ¿Por qué tirarlo ahora por tierra? ¿Por qué pisotearlo a las primeras de cambio? Naturalidad y reconocimiento a las críticas, sí, pero certidumbre plena en lo que está por llegar. En un Betis que aún tiene (y debe hacerlo) mucho que decir.
