Logo de Fútbol
Fútbol

El minuto agónico en el Osasuna - Real Oviedo: gol anulado a Budimir y posible penalti a Ilyas Chaira

El gol anulado a Ante Budimir por mano. DAZN
Compartir

El Sadar pasó del silencio al estallido y del estallido a la incredulidad en apenas un par de minutos. Justo antes del descanso, el Osasuna–Real Oviedo entró en un tramo agónico marcado por goles, revisiones y polémica. Un tanto de Ante Budimir que llegó a subir al marcador, otro que fue finalmente anulado por mano y una caída de Ilyas Chaira en el área rojilla concentraron toda la tensión de un partido que se jugaba con urgencias clasificatorias y nervios a flor de piel.

La caída de Ilyas y el primer golpe del Oviedo

El Real Oviedo había dado un paso adelante en el tramo final del primer tiempo. En el minuto 39, Hassan sacó petróleo con una conducción para aliviar a los suyos, y poco después llegó la primera gran ocasión. Lucas Ahijado centró al segundo palo y Ilyas Chaira estuvo a punto de marcar, pero un ligero toque defensivo evitó el remate.

PUEDE INTERESARTE

La acción polémica llegó acto seguido. Ilyas encaró a Rosier dentro del área y acabó en el suelo tras lo que pareció un tropiezo cuando buscaba el uno contra uno. El colegiado dejó seguir y el Oviedo protestó tímidamente, mientras Osasuna armaba la transición ofensiva.

En medio de ese desconcierto, el conjunto carbayón encontró premio. Centro al área y Fede Viñas se impuso por alto para cabecear un balón que botó antes de colarse junto al palo derecho de Sergio Herrera. El Oviedo se adelantaba en El Sadar justo cuando el partido entraba en su tramo más caliente.

PUEDE INTERESARTE

El minuto del delirio

La euforia duró poco. En la jugada previa, Ilyas Chaira había encarado a Rosier y caído en el área rojilla tras lo que pareció un tropiezo, acción que quedó en el aire mientras Osasuna montaba la contra del gol. El colegiado decidió revisar todo.

PUEDE INTERESARTE

El VAR entró en escena y el partido quedó detenido entre protestas y nervios. Tras la revisión, la decisión fue contundente: mano clara de Budimir en el remate, gol anulado, y ninguna infracción en la caída de Ilyas Chaira.

El Sadar respondió con enfado y murmullos. En apenas dos minutos, Osasuna pasó del empate celebrado a la frustración, mientras el Oviedo respiraba tras sobrevivir a uno de los momentos más caóticos y determinantes del encuentro.