Míchel condena la roja de Lass y lamenta la imagen del Girona: "No somos ese equipo"
Admitió que el jugador no supo controlar su energía
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El final del Girona–Osasuna dejó una imagen que el propio Míchel se encargó de condenar públicamente. Tras la tangana provocada por la expulsión de Lass en el minuto 95, el entrenador del conjunto catalán compareció para dar la cara y pedir perdón por el comportamiento de su jugador, dejando un mensaje claro sobre los valores que quiere para su equipo.
Míchel se muestra insatisfecho
Nada más terminar el encuentro, Míchel fue directo. Sin rodeos ni matices, el técnico reconoció que la acción de Lass no fue correcta y quiso desmarcar al Girona de ese tipo de comportamientos. “Quiero pedir perdón porque la acción de Lass no entra dentro de nuestros parámetros”, afirmó ante los micrófonos de Movistar, en un gesto de autocrítica poco habitual tras un partido tenso.
El entrenador quiso además dirigirse expresamente a Aimar Oroz y a Osasuna, entendiendo que el incidente había empañado el final del encuentro. “No somos un equipo que hace este tipo de cosas. No tiene justificación lo que ha hecho”, insistió Míchel, dejando claro que el club no se siente representado por lo ocurrido en los últimos minutos.
La posible sanción
Más allá de la disculpa pública, Míchel también puso el foco en el jugador. Reconoció que Lass es joven y que su exceso de energía terminó jugando en su contra en una situación límite. “Es un jugador joven, esa energía la tiene para bien, pero hoy no la ha controlado”, explicó en rueda de prensa, tratando de contextualizar la acción sin excusarla.
El técnico también mostró preocupación por la posible sanción disciplinaria. “No sé los partidos que le van a caer. Espero que no sean muchos”, señaló, asumiendo que la expulsión y la tangana tendrán consecuencias. Además, lamentó que el incidente llegase en un momento en el que Lass tenía una oportunidad importante debido a las bajas del equipo.
“Nos sabe mal por la imagen que hemos dado. Está arrepentido porque sabe que ha metido la pata”, concluyó Míchel, dejando un mensaje de responsabilidad y de compromiso con una forma de competir que el Girona no quiere abandonar.
