Girona 1 - 0 Osasuna: un taconazo de Vanat que vale oro

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El fútbol tiene estas pequeñas crueldades: Osasuna dominó el partido en Girona, creó ocasiones claras y, sin embargo, terminó derrotado 1-0. Vladyslav Vanat, con un taconazo magistral, marcó el único gol del encuentro y puso a los locales por delante, mientras que los rojillos vieron cómo el VAR anulaba goles y cada disparo parecía rozar la portería sin entrar. Fue un duelo de precisión y azar, donde los méritos de Osasuna no se vieron reflejados en el marcador.
Osasuna dominó, pero el gol se negó a ellos
Desde el pitido inicial, Osasuna tomó la iniciativa. Víctor Muñoz y Budimir tuvieron las primeras llegadas peligrosas, con un cabezazo al poste y un remate alto respectivamente. Moncayola estuvo cerca de abrir el marcador, pero Blind se cruzó en el momento justo. La conexión por la banda izquierda entre Víctor Muñoz y Javi Galán generó múltiples ocasiones, mientras que Tsygankov y Lemar intentaban poner a prueba a la defensa rival. Sin embargo, la cruz del fútbol acompañó a los visitantes: cada disparo parecía carecer de fortuna, y el dominio territorial no se traducía en goles. Lisci, entrenador de Osasuna, no podía ocultar su frustración en la banda: su equipo merecía ir ganando.
El segundo tiempo no cambió la historia del esfuerzo rojillo. Moncayola fue amonestado y tuvo que salir, dejando a Osasuna con menos poder en el medio campo, mientras Moi Gómez entraba para refrescar el equipo. Cada balón largo y cada pase al área parecía abrir una ventana de esperanza, pero los disparos de Budimir, Víctor Muñoz o Rubén García chocaban con la defensa o con Gazzaniga, el portero del Girona, en actuaciones casi milagrosas.
Vanat y el VAR deciden la historia
A pesar del dominio visitante, Girona fue letal con lo poco que tuvo. Al minuto 44, Álex Moreno lanzó un pase preciso desde la frontal, y Vanat, con un taconazo perfecto, batió a Sergio Herrera. Era el único remate real del Girona en la primera mitad, pero bastó para poner el marcador a su favor. La segunda parte trajo más suspense: el posible segundo gol de Vanat fue anulado por fuera de juego milimétrico, y los locales sufrieron con el VAR revisando cada acción clave.
Bryan Gil tuvo la oportunidad de igualar el partido, pero un paradón de Herrera mantuvo el marcador a favor del Girona. Cada minuto se volvió un duelo de tensión: Osasuna merecía más, pero el fútbol tiene estas historias donde la eficacia y un poco de suerte marcan la diferencia. Al final, el Girona celebró, Vanat fue el héroe inesperado, y los rojillos volvieron a Pamplona con la sensación de haber merecido mucho más.
