La fórmula del Cucho, un ejemplo que podría repetir el Betis en este mercado

El fichaje del último delantero se fraguó a tres días del cierre
El Betis cocina sus movimientos en el mercado de fichajes
La llegada del mes de enero, al igual que ocurre cada verano, trae consigo el habitual nerviosismo de los aficionados, ávidos de noticias y ansiosos por conocer cómo se reforzarán sus equipos. Una incertidumbre que ahora emerge en el entorno del Real Betis, ante el evidente deseo de firmar un delantero -y quizás algo más-, aunque lo ocurrido hace justo un año sienta un precedente que invita a tener paciencia. Porque señalan desde el club que esa será la clave para el acierto. Saber esperar el momento justo. No solo por el cada vez más lento funcionamiento del mercado, sino por cómo se fraguaron el fichaje del Cucho Hernández y la cesión de Antony, por el aval que supone saber esperar, acertar y obtener rendimiento asegurado.
"Yo no tenía pensado salir de Columbus, pero me llamó el Betis y todo se cerró en tres días", decía el Cucho Hernández en su presentación oficial. El ariete llegó sobre la bocina, el último día del mercado invernal. La afición se impacientó durante todo el periodo de transferencias, pero la dirección deportiva supo aguardar su momento. Justo en el tramo final, a tres días del cierre, cuando arrecian las prisas, el Betis logró hacerse con la suya. Entonces hubo dudas e incluso hay quien habló de improvisación, pero el tiempo les dio la razón. 15 goles y cuatro asistencias. Un precedente que sirve como ejemplo para este mes de enero.
El club maneja una amplia lista de delanteros, acordes a todos los perfiles posibles, y aunque la hoja de ruta esté marcada, el mercado argumenta que siempre hay alternativas. Más allá de la rumorología y la multitud de nombres que salgan a la palestra, en el Real Betis trabajan con la certeza de saber que lo importante reside en esperar el momento exacto y no olvidar que la mejor oportunidad puede aparecer a pocos días del cierre de mercado, más allá de los perfiles o nombres que se tengan estudiados -que se tienen- con antelación.
Sea como fuere, parece claro que el Real Betis aguardará hasta al menos la segunda mitad de mercado para decidir y la capacidad para firmar un delantero u otro dependerá del límite disponible, sujeto a salidas y posibles plusvalías. Para ello maneja varios escenarios posibles, con distintos perfiles de futbolistas acordes a las posibilidades reales que acontezca... y algunas de ellas pueden aparecer justo sobre la bocina. Como ocurrió con el Cucho Hernández. Como decíamos, cuestión de paciencia.